lunes, diciembre 05, 2011

Las piedras en el camino

Cada vez que la vida me golpea se que son los hechos que me harán más fuerte, las cosas que me harán un mejor hombre y que me darán las armas para enfrentar tiempos más aciagos.

Las líneas que escribo las inspira un hombre a quien siempre he admirado y a quien quiero demasiado: mi hermano. Se que la vida nos ha jugado muchas veces mal, en contra, que nos ha tratado a veces con la punta del pie, pero también nos ha dado alegrías que superan con creces nuestras expectativas. Y aunque ahora estés en un momento difícil, debes saber que estamos hechos de buena madera. Somos fuertes, somo capaces y únicos. Somos quienes damos el paso adelante sin importar los abismos. Y mañana y los días venideros serán cada vez mejores. Tengo fe en ti, toda la fe del mundo. Eres grande, hermano.

miércoles, noviembre 16, 2011

Loca

Si alguien alguna vez me hubiese dicho que las locas de patio andaban sueltas habría tenido más cuidado.
Es que cuando uno se mete en relaciones con mujeres no tiene todos los códigos a mano. Y a veces las locas de patio se cuelan entre las opciones que uno tiene. Es una pena. Nada que decir más que siento que sigo dando palos de ciego. La vida me hace muecas en vez de sonreírme. A veces pienso que estoy puro hueviando acá.

miércoles, septiembre 28, 2011

La chaqueta de Villegas

Hace casi 2 décadas, cuando Chile vivía los albores de la vuelta a la democracia y las fuertes voces de quienes no pudieron expresarse anteriormente comenzaron a resonar en las aulas, los pasillos de gobierno y en la prensa, apareció un hombre con aspecto desaseado, pelo enmarañado, lengua ágil y voz crítica que dejó a todo el mundo pensando que venía a decir por fin lo que todos quería decir hacía años. Ese era Fernando Villegas. Sociólogo y escritor que, por esas casualidades del destino, estudió en mi amado Colegio San Agustín. Este personaje habló fuerte y claro en momentos que todos callaban aún asustados de un boinazo o un tanquetazo e incluso cuando el país dividido avivó aún más su discordia en tiempos del arrestro de Pinochet en Londres. Sacó muchos libros, habló a destajo en radio y TV y dejó claro que su mente era la que tenía esa voz disonante de Pepe Grillo que daba a conocer la visión alternativa y muchas veces correcta frente al statuo quo reinante en nuestro país, a la postre nuestro lastre más duro y amargo porque el que hasta ahora no hemos logrado surgir.

La vida da muchas vueltas, así como la ropa. Y es que ahora, cada vez que tengo la oportunidad de escuchar a Villegas, encuentro que la chaqueta tiene las costuras para afuera. Se ha dado una voltereta impresionante y sus dichos parecieran los de cualquier conservador tipo Carlos Larraín. No ataca a nadie, se ha vuelto un apoyo mediático en muchos aspectos al orden reinante y por sobretodo ha hecho que su tribuna, lograda por tantos años de esfuerzo, se haya vuelto una mancha gris en la TV, como su cabello. Es impresionante como en una de las entregas de su programa "Tolerancia Cero" de CHV se permitió defender las políticas racistas y mentirosas que el gobierno usó en el caso del ciudadano pakistaní acusado de terrorismo por Hinzpeter. A simple vista se puede notar el montaje que hubo tras este suceso y el mismo Fernando Paulsen adujo la imposibilidad de probar el montaje porque ya ni siquiera va a haber juicio. Las pruebas jamás serán refutadas y el nombre de este joven quedará manchado para siempre sólo porque el gobierno necesitaba generar una cortina de humo y hacer ver que Chile podía estar amenazado. Esto ocurrió extrañamente cuando Hinzpeter comenzaba a demostrar su ineficacia en la lucha contra la delincuencia y el gobierno iniciaba su hundimiento lento pero seguro hacia el 22% de aprobación que tiene hoy su representante más importante: el propio presidente.

Villegas ni siquiera fue capaz de acorralar al ex-DINA, boina negra y actual alcalde de Providencia, Cristián Labbé, cuando de forma arbitraria e ilegal cerró los colegios que la municipalidad tiene a su cargo a causa del conflicto estudiantil e incluyó entre sus medidas la imposibilidad de renovación de matrícula para todos los alumnos que no vivieran en la comuna. El chascón que antaño peleaba por los derechos de todos quienes fueron reprimidos y de la libertad de expresión era incapaz de hablarle de frente a quien hacía lo mismo ahora con los jóvenes de este país. Es más, tan callado estuvo que posiblemente era mejor poner en su lugar uno de sus libros o una foto de alguna revista de antaño donde haya obtenido la portada. En cambio, Paulsen, quien era crítico, pero defendía mucho la institucionalidad, es ahora quien lleva la batuta de las crítica controversial y el análisis incisivo. Villegas se ha convertido en un arroz graneado, uno más de la comparsa que apoya a las instituciones vetustas e inoperantes de un gobierno gastado desde sus inicios, agotado porque no tiene recursos ni mentes capaces de generar cambios en Chile, cambios que ellos mismo usaron como bandera en su candidatura.

"La nueva forma de gobernar" en el caso de Villegas se ha convertido en "La nueva forma de criticar" esa que no hace daño, que revisa los casos con liviandad, que admite como verdades las versiones oficiales y que, peor aún, traiciona todo lo que lo hizo ser el personaje de renombre que ahora es.

La vida y la ropa da vueltas Fernando. Y tu chaqueta tiene la etiqueta por el lado de afuera. Las costuras se ven de lejos, chascón.

viernes, agosto 05, 2011

Volver a los '80

La jornada de ayer, 4 de Agosto de 2011, puede ser considerada histórica. Muchos dirán que fue un día perdido, un día que no produjo nada bueno para el país, un día que manchó la democracia más tranquila de la región. Pero no. Ayer, Chile tuvo una jornada que marca un antes y un después de la forma en que el pueblo chileno en general se comporta y reacciona.

Sí, porque por años vivimos en una dictadura que no permitió libertades civiles completas, que negó el derecho a reunión, el de libre expresión y las manifestaciones ciudadanas. Y fue tanto el tiempo que Chile vivió así, que se acostumbró a no pensar, a no exigir, a tener miedo de las instituciones y pensar "es más fácil si otros opinan por mí". Chile gracias al régimen de Pinochet generó un pueblo burbuja, que no escuchaba la realidad, que no veía lo que les hacían y, peor aún, no le importaba estar así... era un status quo horrible de los que muchos fuimos parte en nuestra niñez.

Cuando volvió la democracia, todo pareció mejor. La gente se escandalizaba aún por las performance de los artistas retornados, el sexo pasó a la palestra como tema necesario de discutir, los escritores comenzaron a lanzar dardos en todas direcciones y la institucionalidad, vestida con la cara de un viejo bonachón y lento, se hizo más amigable para todos. Pero bajo esa careta de libertad y nueva vida democrática, se mantenía el mismo sistema acuñado durante la dictadura, con una democracia a medias, que no representaba (aún no lo hace hoy) el voto popular, con un sistema de elecciones binominal (único en el mundo), con leyes que se contradicen en sus artículos para así ser interpretables según el mejor postor, con un sistema económico cruel y que evita la posibilidad de un crecimiento sostenido e igualitario para todas las clases, promoviendo el enriquecimiento desmedido.

Y cuando los gobiernos de la Concertación se fueron sucediendo uno tras otro, las medidas para hacer de este país algo mejor se volvieron cada vez más cosméticas. Se atacaron los problemas más visibles, pero el fondo seguía estando tan torcido como al principio... derechos básicos como educación y salud relegados a un último plano, con una población endeudada para lograr el sueño de vivir como se les había inculcado que debían: con dinero y muchos hijos.

Cuando apareció el 2009 la candidatura del actual presidente, nadie pudo comprender cómo salió electo si la gente lo detestaba, lo encontraba ridículo, falso y con intereses creados... además viniendo del gobierno más apoyado por el pueblo en décadas. Y lo peor de todo no fue su elección... fue su equipo y las ideologías que defendían. A muchos se les había olvidado (que es el cáncer chileno por excelencia) que ellos mismos fueron parte del gobierno de la dictadura y muchos seguían bajo el alero de las mismas creencias, modelos económicos y políticas represivas de esos años.

Es por eso que lo que sucedió ayer fue algo sin precedentes. Fue un nuevo aire a las protestas. Fue una versión actual de los '80, pero sin miedo. La gente se cansó. Este gobierno ha tenido más protestas que ninguno desde la dictadura; el presidente tiene el menor porcentaje de aprobación desde Pinochet; las políticas gubernamentales no han hecho nada, es más, retrocedimos en derechos y beneficios. Cada vez el país se ve envuelto en más injusticias sociales y económicas, mientras el mundo entero está viendo su propio colapso administrativo y económico. Y fue ayer cuando, después de una nueva protesta doble de los estudiantes exigiendo una educación gratuita y de calidad, todo el país se rebeló. Por primera vez en años, el país entero salió a las calles a protestar contra el gobierno, pero no sólo por ser un pésimo gobierno, si no por cómo trataba a su propia gente, a sus hijos, a quienes buscaban realizar los ideales de un país más justo. Por primera vez se vio a Chile en una actitud desafiante y desaprobadora, familias enteras caceroleando en plena calle, sin ánimo de disturbios, sólo expresar su descontento, su ánimo de cambios, su tan esperada voz propia.

Ayer Chile cambió. Y todo fue gracias a una generación que no tenía guardados recuerdos que los controlaban, ni tenían el miedo inyectado en la mamadera. Una generación que nació limpia y en democracia. Una generación que se valora y que ama a su país. Una generación que contagia a todo un país con sus ideales por un futuro mejor y más justo.

Ya era hora que Chile despertara. Ahora a hacer que tome café y no se nos duerma de nuevo.


lunes, agosto 01, 2011

Los colistas de la carrera evolutiva

Parecería que nuestra sociedad Darwinista se ha empecinado en evidenciar todas y cada una de las diferencias físicas que nuestra especie tiene con todos sus antecesores en la escala evolutiva. Pasando desde el Erectus, el Australopitecus, el Java, el Neanderthal y el Cromagnon hasta nuestro Homo Sapiens moderno, hay similitudes muy marcadas, así como diferencias que son imposibles de obviar. Son estas diferencias las que me inspiran hoy a escribir al respecto.

Sí, porque de todos los cambios que el ser humano ha tenido durante estos milenios el del pelo ha sido el más notorio. Hemos dejado de ser monos y a simple vista nos vemos distintos a todos los otros primates como nosotros. Entonces es raro pensar que aún hay niveles de pérdida del pelo corporal en nuestra raza. Al parecer, la vida no sólo ha sido cruel en dar distintos tipos físicos, faciales, de piel, de belleza si no también de peludez. Y es por esto que ahora me siento afectado.

Es que no sólo resulta que la baja estatura sirve para generar complejos porque la caja de cereal siempre es inalcanzable o el ser corto de vista es sinónimo de cerebrito. Ahora, además de todo eso, soy menos evolucionado que el resto. Así parece. Sucede que soy el más mono de mis amigos. Si hasta la idea de subirme a los árboles me parece atractiva.

Y una vez que me di cuenta de ello, sentí la discriminación hacia el vello corporal.

¿Por qué llegué a esta conclusión? porque en infinidad de ocasiones he visto que esta sociedad completa discrimina el vello de una manera horrible. No es que diga que el parecer mono sea lo más atractivo del planeta, pero cuando veo tanta depilación láser en hombres... es como decir "quiero ser una guagua excitante". Y tanto ha sido el bombardeo de la Gillette, la Prestobarba, la Schick, que el Match 20.000 y las 50 hojas de afeitar, la depilación permanente, que la brasileña, que láser pulsado, que ¡Ahhhhhhhhh!

He pasado a ser un paria en esta sociedad lampiña. Sucede que por mucho que me preocupe de mantener mis pelos a raya, por más que me acicale y me revise las pulgas todas las semanas, no debería tener ni un solo pelo sobre mi cuerpo. Es discriminatorio. ¿Y que si soy más mono que el resto? ¿y que si tengo que soplar para ver la hora en el reloj? ¿y que si cuando llevo al perro a bañarse siempre me ofrecen un 2x1?

¡Soy un ser humano! mis pelos se merecen respeto. Es cierto, soy menos evolucionado, pero soy más calentito. Puedo usar ropa con velcro cuando la parte suave se echa a perder. Y en el resto de las cosas, sigo siento tan humano como ustedes. Así que espero más respeto, señores y señoritas sin pelo. Porque aunque no lo crean, somos muchos los primates involucionados que pululamos entre ustedes. Más temprano que tarde nos verán en zungas o diminutos bañadores recorriendo playas y piscinas y notarán que seguimos siendo muchos, que no estamos solos.

¡Por un mundo con igualdad de derechos!

¡Por la diversidad velluda!

¡Los peludos también somos personas!

He dicho.

miércoles, julio 13, 2011

Los bemoles del ser

Cada día me doy cuenta que es más difícil de lo que parece ser una persona normal en este mundo. Bueno, normal entre comillas, porque estoy bastante loco. Pero aún así, creo que estoy entre los parámetros de locura aceptables.

Cuando miro el camino recorrido me voy interiorizando de mis errores y aciertos, muchos de los cuales no han sido del todo fructíferos ni me han dado tan buenos recuerdos, pero de algo estoy seguro: puta que he aprendido. Espero que siempre la vida me siga sorprendiendo como lo ha hecho hasta ahora, con dolor y alegría, por que si no sería una soberana lata. Agradezco a quienes han hecho de mi vida una vorágine incontrolable, llena de experiencias locas, extrañas, amables, tiernas, sexys, duras, dolorosas y tristes. Sé que el día de mañana cada uno de estos hechos marcarán mis decisiones futuras. Hoy por hoy las atesoro como lo que son, los cuadros colgados en la gran galería de mi existencia.

Gracias a quienes me han hecho parte de sus vidas. Espero haberles entregado algo bueno que recordar. Y para quienes aún no me conocen, espero sorprenderlos...

jueves, junio 30, 2011

Fábula citadina

Hoy es otro día más en Protestópolis, una ciudad regida por un gobierno sordo que cree que todo se arregla con parches. Muchos pretenden que el sistema de gobierno que se está aplicando puede mejorar, pero en Protestópolis eso no ocurre. Por desgracia para los protestoianos y sus semejantes a lo largo del orbe, el sistema que se aplica para la vida del usuario es bastante magro en oportunidades. El pueblo lo sabe, por algo le cambió el nombre a la ciudad antes conocida como Progresópolis... es que el progreso en pos del bien común, como siempre se prometió, jamás se cumplió. La política económica gubernamental se basó en un sistema ingenioso, donde todos ganan... o al menos eso se pensó. Se le llamó "el chorreo" es decir, si a quienes gobiernan y quienes son dueños del país les cae mucha pasta, al resto le cae lo que ellos no alcanzan a agarrar y así todos felices. Era algo piramidal, tipo Amway, pero versión país. Y todo el mundo que tomó el sistema capitalista como base hizo de ésta su forma de decirle al mundo que estaban por cumplir todos sus sueños.

Pero llegó ese día nefasto. Sí, hubo un momento en que, a pesar de ser una sociedad determinada a progresar lentamente por culpa del chorreo y a ser minimizada por todos los poderes fácticos económicos que la controlaban, Progresópolis sufrió un golpe bajo. La gente se cansó. El pueblo decidió que era mucho, que bastaba, que era hora de que ellos también tuvieran su tajada del pastel. Y así de golpe y porrazo, Progresópolis, la capital del endeudamiento y del enriquecimiento sectorizado, se vio plagada de tomas, protestas, paros y gritos desaforados de una masa de gente sin rostro que sólo pedía ser vista por una vez en su vida. La individualidad de los problemas se volvió una generalidad universal donde la espada era la educación, la bandera los bajos sueldos y la consigna una mejor vida para todos por igual.

El problema es que el gobierno de Progresópolis era sordo. Tenía las ventanas del palacio de gobierno tapiadas, sólo permitiendo entrar el sonido cuando la gente dormía. Así y todo, llegaron rumores acerca de los estudiantes que tenían tomados colegios y universidades, dejando de estudiar porque algo querían sobre las platas. La tropa de pinganillas no quería pagar lo que se debe. Lavinovsky, jefe del ala de educación espetó una frase que salvaría la situación: si lo que querían era dejar de estudiar, entonces, le daban vacaciones. Un problema menos en Progresópolis. Pero no era eso lo que buscaban los imberbes, que continuaron las acciones. Tampoco las medidas de parche sirvieron para esos tipos ecologistas que pedían dejar el país sin tocar impidiendo que el mundo exterior se pudiese seguir contentando con usar los recursos a diestra y siniestra, pagando, claro, su comisión al gobierno de turno.

Y día a día Progresópolis dejó de progresar. Porque todos los actores de la sociedad dejaron uno a uno de trabajar. Y cuando el gobierno se dio cuenta que no había pan para el desayuno en el palacio, que tampoco había papel higiénico, que sus hijos ya le decían mamá a la nana de tanto haber faltado al colegio, que sus choferes no los trasladaban, que los profesores no enseñaban, que las carreteras estaban tomadas... fue que decidieron escuchar. Pero fue tanto lo que escucharon que se volvieron locos de terror. Así que se metieron tras las puertas de palacio y las sellaron para que no volviesen a ser abiertas nunca más. El Palacio del Statuo Quo quedó aislado del mundo. Así Progresópolis comenzó a ser llamada Protestópolis, una ciudad que no duerme por los cacerolazos, que vive en manifestaciones, donde nadie estudia, donde se trabaja sólo para comer y donde la gente aún tiene esperanza de que las cosas cambien... aunque en el fondo sepan que los dueños de la ciudad siempre se saldrán con la suya.


PD: cualquier semejanza con Santiago es mera coincidencia.

jueves, mayo 19, 2011

Patentando la vida silvestre

Creo que hace mucho no había tanto revuelo en Chile por una acción económica y energética como la que se propone con Hidroaysén, aprobada por 11 votos contra una abstención por personeros gubernamentales completamente controlados por los intereses del gobierno central, donde, horas antes de la votación, nuestro propio Ministro del Interior ya había dado su aprobación al proyecto. Un gobierno controlado por los intereses económicos y las promesas hechas a las grandes esferas del poder monetario nacional nos está llevando a una desazón y desconsuelo tal que finalmente nuestro país entrará en una revolución ciudadana como el chileno sabe hacerla: destrucción y gritos, sin propuestas reales.

A pesar de haber muchos científicos, profesores, catedráticos del tema energético, ONGs, fundaciones pro medio ambiente y una masa de gente que pujamos porque Hidroaysén no sea construida (ya que actualmente es innecesaria), el gobierno no ha hecho más que ponerse como los tres monitos y hacer como que no escucha ni ve lo que pasa, mientras se tapa la boca con promesas de protección ambiental hechas durante la campaña.

Pero este hecho específico no es la vergüenza nacional que sí se presenta ante nosotros con el negocio "visionario" que hizo el Gobierno de Chile entre cuatro paredes y sin consultarle a nadie. Chile cedió TODAS las semillas autóctonas de nuestro territorio a la empresa multinacional estadounidense MONSANTO.

¿Qué significa ésto?

Para ponerlo en términos sencillos, todo lo que MONSANTO haga con las investigaciones genéticas de estas semillas, incluidas las nuevas cepas transgénicas que creen para mejorar o aumentar producciones de estos productos, serán cobradas como propias de la empresa. Es decir, si conseguiste unas semillas que vienen con el gen de Monsanto y plantaste tomates, ellos irán tras de ti (como lo hacen actualmente con granjeros en toda Norteamérica) y te harán un juicio por varios millones de dólares.

El punto es que Monsanto identifica los genes que harán más productivos o más longevos ciertos frutos o verduras. Al identificarlos, los patenta. Pero... ¿y si el gen naturalmente aparece en un cultivo? todos sabemos que las variaciones evolutivas son pan de cada segundo en nuestro planeta... ¿cómo probar que no fue con una semilla de Monsanto? no se puede. Es lo mismo en el caso de gente que plante con las semillas de Monsanto y el polen de esos cultivos llegue a otras parcelas. Esas personas tendrán cultivos naturales mezclados con los del polen de Monsanto. ¿Como diferenciar un tomate transgénico de uno normal a simple vista? Tal vez deberían ponerle genéticamente una "M" en la cáscara.

Por desgracia esta política de la multinacional no es nueva. Desde hace años luchan por patentar los cerdos. Si. Aunque no lo crean, los cerdos podrían ser propiedad de una sola empresa como especie. Y si ellos determinan que hay un gen que hace a los cerdos ser más grandes y patentan ese cerdo, mejor no críes chanchos. Porque puede ser que uno salga con ese gen y te demanden por 10 millones de dólares. Y no importa si te comiste el chancho; la demanda sigue hasta destruirte.

Esa es la política de Monsanto, amedrentando a quienes tienen cultivos naturales y orgánicos, ya que son la respuesta natural a una gran masa de personas que ya no quieren alimentos transgénicos. Nuestro Chile, tan inocente, simplemente se abrió de piernas y ni siquiera pidió un condón por las dudas. Vendieron TODO. Así que prepárense, porque de nuestras manzanas rojas, tomates con poca pepa, naranjas de exportación, duraznos conserveros, es muy posible que pronto sepamos que no fueron predispuestos naturalmente a ser sabrosos y coloridos, si no que el espíritu santo de Monsanto les había dado el milagro de ese gen que los hace tener esas características. Y tendremos que pagar por haber osado tener en nuestras tierras algo que ellos patentaron basado en nuestras propias semillas.

Bienvenidos al nuevo orden mundial. El control de las alimentos, las cosechas, los animales, es lo que hará a un país más fuerte que al resto. Y USA lo sabe.

miércoles, abril 27, 2011

Palabras soñadas

Hoy me levanté y al lado de mi cama estaba uno de mis cuadernos con estas palabras escritas. Es mi letra imprenta.. no la uso para escribir ideas o pensamientos... no recuerdo haberlo hecho en forma consciente...


Vivo una vida que no es mía
toco con manos prestadas
en mí late un corazón muerto
que se derrite a la luz del día

Hablo con palabras que no son mías
veo el futuro con otros prismas
caigo sobre hojas sin brisa
para sentir que ya no hay prisa

He detenido el tiempo
lo he avanzado sin mirar
lo he retrocedido mil veces
incluso me he permitido dejar un minuto respirar

No soy amo de nada
no tengo tiempo a mi haber
los granos de arena caen severos
el último no me dejará ver

¿Qué sabes de mí?
nada
¿que quieres de mi?
todo
Una vida llena de sueños rotos
y unas manos curtidas son todo lo que tengo

Mi mirada ya perdió su brillo
mi piel muestra las huellas de mi pasado
mi pelo flota en un viento
que parece acabarse a cada momento

La oscuridad ya no me protege
¿qué haré ahora para escapar de mi?

miércoles, marzo 02, 2011

La causa perdida

Siempre creí que el mundo giraba para el lado de quien lo quisiera hacer girar. Bueno, también creía que el mundo era un lugar donde todos podían ser felices de algún modo y tener oportunidades y que las cosas se podían hacer bien si uno realmente tenía ganas de hacerlo. La vida, por desgracia, ha ido matando esos sueños uno a uno, porque la misma gente que vive aquí me ha desilusionado demasiado y demasiadas veces.

Pareciera que la forma de ser feliz y vivir con las condiciones que uno quiera y no las que te impone la sociedad es pasar a llevar a todos, limpiarte el culo con las leyes y no tener ninguna clase de conciencia. Pepe Grillo está francamente desempleado hace años, nadie le hace caso a un grillo llorón que te reta por todo.

El factor que inspira mi crónica es la innegable capacidad de mi país para meter la pata una y mil veces a sabiendas que está cometiendo un error. No es algo sólo de política gubernamental (que mucho tiene que ver en todo esto) si no algo mucho más, algo que que llega hasta el tuétano de nuestra idiosincrasia. Pensaba escribir sobre la central aprobada en Castilla o de los delicuentes que tienen tomada la ANFP o de los negocios millonarios que logra la firma de los ex socios de Hinzpeter hace gracias a las influencias del Ministro del Interior, o el montaje que éste hizo con el pakistaní, o de las promesas incumplidas por Piñera, de la ida de Bielsa o simplemente de la desigualdad social en que vivimos por culpa del lastre empresarial que nos subyuga por el transantiago. Pero recapitulando, me di cuenta que tantas injusticias y problemas sociales, engaños y fraudes atañen a un factor común: la condición de ser chileno.

El chileno vive quejándose de que el país es una mierda, que la gente es flaite, que los recursos están mal repartidos, que la vida es injusta, que nuestros vecinos nos odian y que nos va mal en el fútbol. El chileno es un inconformista fome y flojo, reclama desde la comodidad de su sillón comprado a 48 cuotas y que le durará apenas un año antes de que esté completamente manchado y meado por el gato. Decide sobre cosas sobre las que no tiene poder, reclama gritando a la tele y desprecia desde el otro lado de la calle. El chileno busca la aprobación del resto, pero no el individualismo. Un chileno siempre quiere destacar, pero no demasiado... sabe como son los otros chilenos. Claro, porque un chileno que se destaque solo, que sea bueno en lo que hace y que muestre una vida intachable tiene que tener algo malo escondido... porque no está mostrando lo que todos los chilenos tienen y que se jactan de poseer... esa "picardía". Y ese concepto del año de la pera me hace hervir el buche de gusanos, como diría el gran Pedro Picapiedra. Porque parece consensuada a nivel nacional la actitud "pícara" de la población general del país; esa misma que lleva a todos a quedarse con el vuelto de más, que si a alguien se le cae un billete se lo guarda aunque la persona esté a su lado, que se queda con todos los encendedores que pide, que no paga su cuenta y se hace el loco para que sus amigos la paguen, que pide veinte licencias post parto, que se hace el tonto para no pagar la entrada de la disco y después reclama adentro porque no le dan el trago que venía de regalo.

Si, el chileno es un cara de raja con todas sus letras. Le encanta renegar de su pasado indígena, causa de mofa y bulling; le molesta ser comparado con peruanos y bolivianos, pero un brasileño o un argentino sí son dignos de estar a su nivel; se creen estadounidenses o ingleses de América Latina cuando apenas si conocen 4 palabras de inglés. El chileno no lucha por sus sueños, espera que se le cumplan, le gusta el desafío fácil, la entrega inmediata de las regalías y por supuesto la glorificación por lo que cualquiera en su lugar podría haber hecho mejor. El chileno odia al que puede hacer algo que él no, rechaza cualquier influencia extranjera hasta que todos están hablando de ella y se siente tan fuera del rebaño que la acepta como propia y llega a tornarse fundamentalista. Qué decir de las tendencias musicales de moda o el reality de turno. El chileno del pueblo tomará partido de inmediato por el personaje más humilde o el mino de turno; el Chile de plata no lo verá, pero le interesará que repercusión tiene para sus productos; el Chile intelectual dirá no verlo, pero se mantendrá al tanto de lo que ocurre porque siempre hay un renegado de su grupo que no aguantó ser nadie y se metió al programa por unos minutos de fama.

El chileno es uno de esos animales raros de analizar. Dice tener un gran corazón, pero realmente ayuda cuando no hay otra cosa que hacer. Por eso la Teletón pega tan bien aquí. El chileno es flojo para todo, pero para ayudar lo es más aún. Prefiere ser una mierda con todos los indigentes los 364 días que no hay Teletón para después sentarse 27 horas a ver la desgracia ajena y sentir por primera vez que es una persona afortunada. El corazón se le remueve y dona sus 5 lucas, pensando que ya hizo algo grande, porque en realidad ya compró la canasta de productos asociados, esos mismos que pertenecen a las empresas que donarán cientos de millones mientras dejan de pagar miles de millones en impuestos por hacer caridad. Todo chileno dirá que es caritativo porque redondea el vuelto en la caja del supermercado para la Fundación de los Niños Afectados por lo que esté de Moda.

El chileno promedio vive la vida que no quiere, con el sueldo que no quiere, soñando con cambios que nunca logrará porque le da una real paja levantar el culo del sillón y hacerlos. Reclamará contra el empresario que se llenó de plata mientras él sigue igual que siempre, gritará porque el suelo mínimo es injusto, pero no marchará para cambiar las cosas y dejará que los artistas, hippies y jóvenes estudiantes que no tienen nada mejor que hacer lo representen. Dirá que es un activista ambiental porque apoya la causa contra Hidroaysén en facebook, pero jamás se inscribirá en una fundación o movimiento tipo Greenpeace o WWF.

El chileno golpea la mesa y luego silba, para que nadie sepa que fue él. Es un reclamón demasiado cobarde para hacer cambios reales en su propio país. Por eso es que tenemos la soberana cagada aquí. Porque como reclamamos echados en el sillón, los empresarios mantienen los sueldos bajos y presionan a los gobiernos para evitar leyes que tengan más programas sociales y beneficios monetarios para los trabajadores; los políticos hacen lobby y aprueban leyes y proyectos que consumen recursos, vidas, ecosistemas y simplemente les importa un rábano... es que saben que veinte mil "me gusta" en facebook realmente no significan nada; los dirigentes que no se sienten a gusto cambiarán siempre al DT o al presidente que hace las cosas correctamente y no les permite robar; el diputado seguirá ocupando recursos públicos para mantener a su amante y el senador seguirá recibiendo coimas para rechazar proyectos que cambien algo; las farmacias pagarán unas multas ínfimas y traspasarán esa deuda a los precios de los remedios para seguir timando a la población vendiendo cada tableta diez veces más cara que su valor real; el chileno promedio seguirá haciendo la revisión técnica trucha, dejará de pagar las cuotas de las tiendas que por lo demás le roban peso a peso con cobros que nunca están completamente justificados; el chileno dirá que no paga el transantiago porque es injusto que le cobren tanto. Los chilenos en general ocuparán su "picardía" para vengarse de la "picardía" del resto que tiene más poder sobre ellos.

Y este es un cuento de nunca acabar. Chile no cambiará nunca, porque está lleno de gente que deja que la vida les pase por delante, que reclama hoy, pero mañana lo olvida, que no tiene conciencia de su entorno y que tampoco se la juega por cambios reales.

Chile es el país de la aceptación por cansancio. El país perfecto para que los demás triunfen a costa nuestra.

viernes, enero 28, 2011

El disfrute

La cosas son extrañas. La gente es extraña. Pero hay algo que siempre me ha llamado la atención: el que todos queremos lo que no tenemos o nos preocupamos de lo que hemos perdido sólo cuando lo perdemos.

Las relaciones humanas muchas veces velan por un estado de Status Quo eterno, en el que los errores, fracasos, aciertos y triunfos se ven más como una amalgama de hechos sin sentido en pos de una misión única que, como la gran variabilidad propia de nuestra vida, es constantemente vapuleada por las circunstancias personales y externas.

Me he dado cuenta que somos muchos quienes buscamos una seguridad aparente en pos de una locura constante. Cada día nos levantamos a una rutina que sabemos que forzadamente intentamos mantener en el esquema sistémico y que finalmente no nos proporciona nada de lo que realmente necesitamos porque estamos en busca de nuevas experiencias constantes... o las mismas en distintas variantes. El punto es que la sociedad nos indica horarios, deberes, derechos y demases, pero siento que hace falta un derecho y un deber inclaudicable de preservar para nuestra vida: el derecho a disfrutar. Y el disfrutar es algo que parece que nuestra sociedad interpreta como algo malo. Cada vez que disfrutamos siempre hay alguien diciendo "no te vayas a acostumbrar"... ¿Y qué si me acostumbro?

El problema es que no vemos el poder del disfrute en nuestra vida. Estamos tan metidos en como vivir para que la sociedad nos acepte, con sus cuentas, sus fichas, sus leyes, sus obligaciones y millones de etcéteras más, que se nos olvida que la vida es una y que si te mueres mañana las cuentas serán lo menos importante en tu vida. El disfrutar de las pequeñas cosas, de los momentos, de esos destellos de alegría, amor, deseo, amistad, compañerismo y a veces los mismos valles tranquilos de la soledad absoluta, son los que hacen de cada día uno distinto, un mejor o peor, uno que valga la pena vivir.

¿No te dan ganas a veces de dejar de pensar en qué harás mañana y pensar en que estás haciendo hoy? La proyección es la que mata nuestro presente. La vida se pasa en planes y proyectos, de los cuales pocos ven la luz. A veces es mejor quedarse sentado mirando por la ventana y fumar un cigarrillo mientras la gente corre, grita, pelea y muere luchando por lograr sus metas. La vida puede ser tan distinta si sólo te pones a mirar con atención. El tiempo pasa más lento si te dedicas a observar. La idea es que dejemos de pensar en mañana, dejemos de sentir que debemos ser rectos, puros, virginales y centralizados, ser un puto engrane más... porque los engranes no tienen sueños, los engranes no saben reír, los engranes no sienten el calor de un abrazo y no pueden gritar de alegría.

Si, la vida puede ser una soberana mierda en muchos aspectos, pero al fin y al cabo es sólo el tránsito entre momentos de placer y disfrute.

viernes, diciembre 31, 2010

Adiós 2010

Hubo días en los que creí que el 31 de diciembre no sería una fecha que lograría ver.

Sí, fue un año difícil, lleno de baches, dudas, rabia, tristeza, golpes, autodestrucción y donde muchas veces el tirar la toalla era una opción demasiado tentadora.

Este año fue raro. El peor de mi vida en muchos aspectos, si. Pero no puedo decir que fue un año mal vivido. Partió horrible, me separé del amor de mi vida después de 14 años de relación. Fue duro dejar atrás el único proyecto de vida que tuve alguna vez, apagar las luces de mi futuro y cerrar la puerta a lo que alguna vez fue la confianza plena e incondicional a una mujer. La desilusión se convirtió en el mayor alimentador de la ira que me consumió por meses y ahora es la misma que apacigua mis tormentosas aguas internas.

El terremoto me encontró sin hogar, viviendo de allegado donde mi hermano, a sólo días de haberme separado. El vivir ese mes con su familia, bajo su techo sin pedir nada a cambio, apoyando cada paso, cada tropiezo, cada locura y cada lágrima sin preguntar, sólo oyendo una y otra vez mi voz gastada de contar lo que sentía. Les estoy en deuda por el resto de mi vida.

Encontrar un departamento donde vivir fue un problema aparte y la única solución que encontré fue el lugar más terapéutico que pude encontrar: frente a la casa donde la conocí. Irónico ¿no?

Por otro lado me reencontré con alguien que jamás pensé que se convertiría en una piedra de tope y un pilar para que no me dejase vencer por la pena y el dolor. Álvaro, mi gran amigo de la infancia, ese que había desaparecido durante años de mi vida y que ahora me apoyaba de una manera incondicional y sin preguntas, sacándome del hastío, llevándome a conocer nueva gente, haciéndome parte del proyecto de Metalstar y dándole a mi hígado proporciones insospechadas.

Jesucristo Metalstar (JMS) fue uno de los puntos álgidos de este año. Por primera vez en mucho tiempo me sentí útil, pero sobretodo reconocido, no siendo la sombra de alguien o quien hacía el trabajo para el crédito de otros. Conocí grandes personas, personajes extraños, locos y muchos que me sorprendieron, dándome una amistad que me emocionó por su entrega fácil y completa. Me sentí parte de algo importante para mí, me sentí yo de nuevo.

La vida como trabajador independiente nunca se me hizo tan difícil, pero gracias a Paolo Di Girólamo y Oscar Furman, esos incondicionales que siempre me han dado una mano y a quienes siempre les he respondido de la mejor manera, las cosas no pasaron a ser tan desesperantes. Logré sobrevivir muchos meses hasta que la máquina me consumió y tuve que meterme a trabajar en una agencia.

Después del Metalstar también viví una etapa de ajuste interno. Darme la oportunidad de dar vuelta la hoja, de conocer otras personas, mujeres locas, buenas, entretenidas, sexys, tiernas, pero sobretodo mujeres que al parecer nunca fueron escuchadas. Me di cuenta que este año me hice de muchas amigas (con y sin ventaja) las que encontraron en mí un hombro en quien apoyarse y que a cambio me dieron el cariño que necesitaba. Les doy las gracias a cada una de ellas.

Perdí a personas importantes, amigos, madres de éstos, personas a quienes admiraba. Por desgracia un parte de mí dejó de sentir las penas como antes. Tal vez me puse más insensible, quien sabe. Espero que todos aquellos a quienes acompané hayan sentido o entendido el esfuerzo que fue para mí estar en esa situación. Les pido disculpas si no fui un mejor apoyo, no estaba bien.

Fue un año que me dio mucho tiempo para pensar, para preguntarme mil veces las cosas, para decidir por primera vez en mi vida ponerme sobre todo el resto. Siempre consideré que debía estar en un nivel más bajo que el resto, preocupándome de todos, haciendo que todos crecieran, que todos fueran felices, pero nunca me preocupé de mí. Y si hay algo que rescato de este año es que me di cuenta que soy lo único que realmente tengo. Y por primera vez en mi vida me acepté, con mis aciertos y fracasos, mis virtudes y mis defectos, tal cual soy. Y desde ahí partió una transformación que hasta ahora me ha llevado a dar pasos que no creí posibles. Si hasta me hice un tatuaje, po.

Volví a la música. Después de años volví a componer y no he parado de hacerlo. Formé un grupo y las cosas van bien con ellos, al igual que mis proyectos paralelos. De la costumbre narcisista de grabarme salió algo inesperado como fue la aparición en TV y en radio de mi canción a los mineros, las miles de descargas por internet, la entrevista para la BBC y otras cosas. Buenas noticias fueron la difusión de "Esta conversación podría ser grabada" en Argentina y de mi podcast "Disco Stop" en Argentina y ahora en Venezuela. La noches de karaoke me sirvieron para lidiar con mi falta de confianza en el escenario, el conocer personas talentosas y volver a reírme con ganas, como pensé que no podría volver a hacer.

Fue un año difícil, especial, duro, molesto, pero que a la vez me hizo crecer mucho. En el fondo, aunque me duele admitirlo, fue un año necesario en mi vida. Una gran amiga me dijo una vez que el universo abre muchas ventanas, espacios para que tengas la oportunidad de crecer, de avanzar y encontrar un objetivo en la vida. Yo dejé pasar muchas ventanas en pos de realizar los sueños de otros. Y parece que al universo no se le ocurrió nada mejor para zamarrearme que darme un hocicazo en el piso que nunca se me olvidará en la vida.

Así que me despido de tí, 2010, a sólo un par de horas que te mueras totalmente y que por fin podré decir que no me derrotaste, que no importó cuantas veces me golpeaste, aquí estoy, parado, firme, mirando hacia adelante y sabiendo perfectamente quien soy y de qué soy capaz.

Adiós 2010. Muere en paz.

jueves, diciembre 16, 2010

Sueños

La forma más simple de ver la vida es la que nos implantan desde niños, esa que se basa en la progresión casi aristotélica de avance que mezcla logros, recuerdos, ambiciones y reconocimiento. Pero hay quienes vemos la vida de una manera distinta, como dijo un tipo el otro día en un bar, más "brechtiana" (concepto que no escuchaba desde que estudiaba la carrera). Y se refiere a la vida vista en momentos, situaciones, no en una progresión constante o un seguimiento de consecuencias estilo "efecto mariposa". Es el gozar y sufrir alternadamente. La vida es así, llena de sinsabores y de alegrías, de dulce y agraz como diría Carcuro.

El punto es que habemos algunos que somos felices con ese estilo de visión de la vida. Bueno, yo lo era. Ahora transito entre dos realidades paralelas. Es extraño. Hasta este año tenía contadas las veces que soñaba. Máximo 5 o 6 veces en año. Siempre dormía soñando negro. Un tronco tenía más imaginación onírica que yo. Pero este año cada puta noche sueño. Y los sueños son reales, mezclan recuerdos con situaciones creadas y terminan haciendo de cada mañana una lucha constante por determinar que es realidad, que es sueño y que es pesadilla. Porque hay días que despierto de un recuerdo y creo que estoy soñando en esta realidad. Hay veces en que tengo una pesadilla y me alegro de estar aquí despierto y otras en que el no quiero despertar del sueño y caer en esta pesadilla...

Y no se como escapar. Cada día duermo menos, no quiero cerrar los ojos y volver a vivir cada noche lo mismo, una y otra vez, sin medios, sin armas, sin coraza, sin protección alguna, caminando por las napas de mis proyecciones oníricas a pecho descubierto, muriendo, matando, cayendo y destrozando todo a mi paso. Sueños que son sólo eso, sueños, pero que cada vez me vuelven más insomne.

Dormir o no dormir, esa es la cuestión.

viernes, noviembre 26, 2010

La brecha

Entre las cosas que he hecho últimamente para sobrevivir mientras me gano el Kino, tuve que cubrir un evento de 3 días para el Ministerio de la Cultura, entidad bastante venida a menos con Cruz-Coke como cabecilla en un gobierno donde el presidente jura que Robinson Crusoe realmente existió.

Bueno, la ignorancia galopante de nuestro gobernante o los pergaminos de muy poca monta de nuestro ministro no son la base de estas líneas. No, muy por el contrario. Estas líneas son las que mi persona se dedica a sí mismo.

En estos días no hice más que darme cuenta de que el momento temido llegó. Sí. Después de años de engañar al destino, de sentirme distinto, de ser visto de otra forma, el tejazo me cayó como una avalancha. Y es que por primera vez en años sentí el peso de la brecha generacional. Y no es porque en el evento los jóvenes que participaban no hubiesen conocido ni la décima parte de las cosas que yo, ni porque mis arrugas seguramente suman las que todos ellos en conjunto portan... No, fue por la sensación. Por primera vez vi a estos jóvenes y jovencitas como "niños". Jamás me había pasado. Vi la diferencia y me sentí en otro nivel. Y aunque en la calle me siguen diciendo joven, aunque no veo taaaaaan viejo como soy y aunque tengo una actitud bastante jovial en la vida... llegó ese momento que siempre temí. Me convertí en adulto sin darme cuenta.

Eso conlleva a muchas distintas variantes que pueden seguir de aquí en adelante. Personalmente creo que la que la mayoría toma es aceptar el nuevo paso, la nueva etapa y cortarse el pelo, tener un trabajo regular, casarse y tener hijos. Pero en mi caso me toma en un momento completamente distinto a la mayoría. Claro, porque mientras todos carreteaban a destajo y tenían sexo a destajo (bueno, no todos, pero varios) yo era un joven enamorado y fiel. Mientras todos buscaban que hacer con su vida, yo ya había decidido que hacer y lo estudiaba. Mientras mis amigos no podían encontrar trabajo yo ya tenía uno. Mientras ellos seguían en la casa de sus padres, yo ya vivía con mi mujer felizmente casado. Y ahora que todos se casan... yo me separo.

Entonces, la visión que tengo de esta etapa es muy confusa. Por un lado entiendo que ya soy un adulto completo, por mucho que tenga alma de niño. Y por otro lado siento que hay etapas que no he quemado y otras que ya quemé, pero que no era necesario hacerlas tan pronto. Por eso ya no tengo proyección, no al nivel que la tuve.

¿Que hacer? bueno, o me meto a la máquina y me dejo regir por las modas de mediana edad o simplemente sigo siento el mismo hippie rockero que he sido siempre... ¡Aaaaa!!!! a la mierda... me quedo como el chascón rockero que siempre he sido. Y no voy a cambiar.

viernes, noviembre 05, 2010

El Chile que nadie quiere

Esta semana ha ocurrido un hecho que ha dejado a casi todo Chile con la boca abierta, lleno de preguntas, pero sobretodo con una sensación de asco y desazón terrible. Las elecciones de la ANFP.

Me reconozco futbolista de medio pelo, amante de la selección y del shaguito, pelotero a morir y seguidor de Bielsa y Harold Mayne-Nichols. Eso lo quiero dejar claro desde un principio.
Lo que mis líneas desean expresar hoy no es el apoyo irrestricto a estos hombres, un excelente dirigente y un entrenador de jerarquía mundial que le cambiaron la cara al fútbol chileno y lo llevaron a estar en boca del mundo en el pasado proceso clasificatorio a Sudáfrica 2010. Lo que hoy quiero decir va más allá de la admiración y el aplauso merecido.

Sí, hoy quiero gritar. Porque esta semana hemos visto el manejo de influencias, los sobres negros, los maletines, las llamadas de presión y por sobretodo lo obtuso del pensamiento gubernamental chileno. Bien sabido es que Piñera nunca tuvo entre sus aliados al rosarino y menos a Harold. ¿Por qué? porque ambos sabían que es sólo un demagogo lleno de mentiras y que busca solamente su popularidad bajo cualquier excusa (si no, recordemos el episodio del papelito de los mineros y el papelito en su gira mundial "arround the world"). So pena de sonar majadero, Piñera nunca ha sido de los trigos limpios. Ya estaba claro desde que era candidato a senador a principios de los 90 y durante toda su carrera política.

Pero ustedes dirán ¿que tiene que ver el Presidente con todo esto de la ANFP? bueno, mucho tiene que ver. Porque este personajillo del traje inmenso nunca vendió las acciones que tiene en Colo-Colo, equipo que gestionó la lista contraria a Mayne-Nichols y que presionó a los otros grandes para sumarse al complot. Porque él, Lavín y Ruiz-Tagle (ex accionista de Colo-Colo y que traspasó las acciones al suegro de Piñera) llamaron en repetidas ocasiones a uno de los cabecillas de la lista y precandidato: Bloise, presidente de Everton. Porque cuando se preparaba la votación, Piñera hizo un viaje relámpago a la Quinta Región para dar la gran noticia de que renovaría los estadios de Everton y Wanderers (quienes se cuadraron de inmediato a la candidatura opositora). Porque estos dos grandes hombres que levantaron nuestro fútbol como no sucedía desde 1962 eran una piedra en su zapato. Porque nunca soportó que Michelle Bachelet acompañara a la roja a Sudáfrica. Porque si no está metido en todo, no le gusta. Porque ahora tendría un títere a cargo de la ANFP. Porque al fin tendría de nuevo un campeonato que redituara sus acciones en Colo-Colo, un campeonato sólo para los equipos grandes.

Lo que no calculó este imberbe y su tropa de secuaces es que el españolísimo candidato todavía es dueño de la SEK y parte de Unión Española, lo que lo inhabilita de asumir como presidente de la ANFP según sus propios estatutos. A pesar de la rectitud de Harold y de decir que todo fue algo democrático, todos sabemos que el tráfico de influencia y los maletines llovieron esta semana como nunca. El grupo "Santa Brasa" (denominado así porque se reunían en el restorán llamado así, de propiedad de Bloise) se dedicó a presionar y a inflar a un candidato que nadie quiso nunca. Y ahora que todo esto sale a la luz, el propio Bloise, que nunca tuvo apoyo alguno de parte de los clubes, puede lanzarse como alternativa, una especie de "presidente interino".

Y Bielsa, en medio de la batahola, dice que renuncia. Y es obvio, ahora ya no habrá posibilidades para su trabajo tan cerrado, para su genialidad desbordante, con un Piñera metido hasta las narices en las concentraciones, con dirigentes que parecen marionetas y con un presidente del fútbol que ya dijo que había que hacer cambios (algunos de los cuales apuntan a quitar subsidios a las ramas femeninas de fútbol).

Los tiempos oscuros y aciagos se aproximan. Harold, es el momento de ser menos noble y ser duro de una vez. Tienes que levantar el libro de estatutos de la ANFP y aplastar a estas cucarachas de un solo golpe. La mano negra no puede seguir rigiendo Chile de la manera tan impune y maliciosa que lo ha hecho hasta ahora. Es hora de hacer que Chile haga lo que un país desarrollado hace: apoyar a los que trabajan bien y no a los que dicen hacerlo. Es hora de premiar y elogiar en vida los logros y de acusar los errores. Es hora de quitarse la venda y de mirar de frente.

Es hora de decir "¡BASTA!"

martes, agosto 03, 2010

La flaca

El jueves pasado tuve que hacer eso que ya se está volviendo cada vez más acostumbrado: el asistir a funerales. Y es que a esta altura de la vida en que ya soy un adulto hecho y derecho, las generaciones anteriores comienzan a desaparecer, cosa natural en el paseo que nos lleva la vida en que nos sumimos cada día.
La diferencia esta vez es que tuve que despedir a una amiga. Marisol Ramírez era un tipa fuera de serie. La conocí a través de mi ex-esposa, quien fue compañera suya de trabajo en TVN. Era una periodista que tenía la particularidad de hacer un excelente trabajo, pero de no matarse por él. Era alegre, vivaz, intuitiva, divertida y sobretodo muy cariñosamente deslenguada con quienes quería. No alcanzó a llegar a los 40 por culpa de un cáncer. Hace algunos años le detectaron cáncer mamario, contra el cual luchó, fue operada y resistió una quimio y radioterapia de manera estoica, perdió su pelo, pero aún así seguía feliz. Sus hijos era la razón de su lucha y cuando supo que su hija también tenía cáncer fue cuando el mundo se le vino encima. Claro, porque en su tenacidad jamás claudicó por dar la imagen de mujer fuerte y autosuficiente, sin que sus hijos sufrieran por ella más que por lo poco que les dejaba ver. Y con todas sus fuerzas se embarcó en la salvación de su hija. Y lo logró. Al igual que ella su hija logró ganarle al cáncer y siguió adelante.

Pero pareciera que ese esfuerzo le pasó la cuenta. Sin previo aviso el cáncer volvió fulminante en su hígado y ya no hubo vuelta. Trabajó sin descanso incluso hasta dos semanas antes de morir. Fue entonces cuando los reunió a todos y les contó que ya no podía seguir. Cayó internada y se fue despidiendo de cada uno con quienes compartió su vida de trabajo. Por obvias razones yo no supe nada. Mi alejamiento de ese mundo por mi separación matrimonial no permitía contacto de ningún tipo en esos momentos tan aciagos para la flaca. Y fue la mañana del miércoles que me llegó el mensaje de texto de una amiga diciéndome que había fallecido. Me destrozó. Era de esas personas que vale la pena conocer, pero sobretodo que vale la pena que vivan. Habiendo tantos otros que lo único que hacen es gastar aire, se fue una persona que valía su peso en oro. Y me dio mucha pena y rabia por lo injusta que es la vida.

Durante la misa escuché muchas palabras vacías, muchas rememoranzas vagas y mucho blanqueamiento de relaciones laborales, cuando quienes le conocíamos sabíamos cuales eran sus opiniones sobre sus compañeros de trabajo. Y entre ese mar de personas que la fueron a despedir estábamos mi ex y yo. Ya sin contacto, sin sentimientos, sin alegrías, sólo con muchísima pena. Me sentí fuera de lugar por primera vez en mucho tiempo. Ya no era parte de ese mundo, seguramente nunca lo fui. Y la flaca ahora tampoco lo era. Sé que me dedicó unas últimas palabras, diciendo que me quería mucho. Para mí fue una persona muy querida, muy apreciada por su capacidad de afrontar cada piedra en el camino. Me agradó saber que aún contaba con una buena opinión de mí a pesar de todo.

Hoy te quiero despedir, flaca linda. Que ojalá estés tranquila y descansando por fin de tanta penuria y malos ratos. Para tu tranquilidad quedamos muchos que te recordaremos como esa mujer sonriente y divertida que nunca pareció estar tan enferma. Desearía que muchos tuviésemos la mitad de ganas de vivir que tuviste tú.

Chao flaca. Te quiero.

sábado, julio 03, 2010

Ella baila sola

De todos los momentos que uno vive en la vida creo que el más difícil es afrontar la soledad. A todos nos cuesta entender que somo seres únicos y solitarios y el entorno es sólo una circunstancia.

Como mi nueva vida de soltero me ha hecho salir mucho últimamente me he encontrado en la posición de analizar a quienes me rodean. Y aunque todos tienen historias personales muy distintas, el hecho de la soledad les aterra. A mí esta situación me ha sido bastante difícil de aceptar, pero no por ello me desagrada. Me he sentido en una especie de nueva realidad en la que me he dado cuenta de lo que soy en realidad y de lo que valgo. Y eso lo he proyectado de tal modo que parece que todo el mundo a mi alrededor lo nota. Tengo un aire nuevo, más directo, punzante y hasta rudo, algo que había perdido por muchos años.

Ayer, un día en que la depresión volvía a arremeter en mis entrañas, decidí darme un reventón. Fui al Rock & Guitarras con mi amigo Verdugo y tomé hasta el agua del florero. Y quería hacerlo. Pero antes de perder el rumbo y sumirme en el alcohol, vi a una mujer que es amiga del grupo con el que estaba, que llegó a la fiesta. Salida de una relación corta, pero muy intensa, está deshecha por dentro y sólo encuentra tranquilidad en las pocas oportunidades que sale a tomar con sus amigas. Y bailaba sola, esperando ser el centro de atención en lugar que no era el suyo, moviéndose desenfrenadamente queriendo que la gente se diera cuenta de que existía.

Y me dio una pena profunda. Porque todos hemos pasado por eso, por la necesidad de sentirnos el centro del mundo, un mundo que nos mira con desdén, con náuseas de quienes no queremos vivir lo que se nos impuso como correcto. Me vi reflejado en un momento aún más oscuro de mi vida, en uno que ni siquiera voy a detallar, pero en el que simplemente la vida no tenía sentido. Y la comprendí, lo cual me hizo sentir que todos los caminos que tomamos tienen los mismo baches, las mismas piedras, la diferencia es que tienen nombres distintos y caras que ns hacen pensar que son diferentes a los que ya han pasado por nuestra vida. Pero no es así.

Pasos que damos en penumbra, pasos que nos llevan a ciegas a un destino que no conocemos. Pasos que controlamos sólo en velocidad, pero no en dirección. Y el miedo a girar y cambiar el rumbo es lo que nos hace sentir que la vida no tiene otro sentido que vivirla. Y es eso lo que me niego a aceptar.

lunes, junio 14, 2010

Poetas perdidos

El otro día, luego de una reunión de trabajo muy tarde en la noche, contacté a una amiga para que tomáramos algo y habláramos de la vida. Como ella estaba en otro lado, se demoró bastante más de la cuenta en llegar a nuestro punto de reunión. El bar estaba bastante lleno a pesar del frío y de la hora ya avanzada en la que los locales comenzaban a cerrar en esa zona.

Mientras veía uno de esos programas mundialeros tan vacíos que están de moda por estos días y me tomaba mi cerveza negra que tanto me gusta, llegó un viejo sucio y barbudo a darme la mano. Me miró directo a los ojos y con un inentendible español mezclado con varios grados alcohólicos y un aliento que parecía venir directo de una fiesta de la vendimia, me dijo "soy poeta" y me lanzó encima tres fascículos que decían ser "libros de poesía". Inmediatamente le dije que no tenía más dinero (lo que es muy cierto por tanta salida en la que he gastado plata que no debí) y que siguiera su camino. Pero él insistió y me espetó el argumento de "léalo, no tiene que comprarlo". Y como soy un maldito cabrón, dije "ok, me quieres hacer creer que voy a comprarlo así, te voy a hacer perder el tiempo". Así que me puse a leer el fascículo mientras levantaba mi vaso de cerveza y sorbeteaba unos tragos cortos, pero sin despegar la mirada del texto. Y lo que en un principio era una broma bastante cruel se convirtió en un verdadero interés por leer los poemas. Resultó ser que este hombre era un poeta de tomo y lomo, con una rima muy extraña, pero a la vez envolvente y directa. Y cuando vi que llevaba un tercio del texto leído y el tipo seguía a mi lado, me disculpé. Le dije que realmente su poesía era perfecta, sin remilgos, sin aires de grandeza, era simple, pura y llana poesía. Le entregué el libro con una mueca de decepción y hastío, pensando en todo lo que había gastado ya en espera de esa mujer mientras que con una mínima parte de ello podría haber seguido leyendo.

Y me dio mucha pena verlo irse, orgulloso con sus fascículos bajo el brazo rumbo a la siguiente mesa, repitiendo el mismo discurso, con las mismas pausas y el mismo aliento. Cuántos artistas y poetas habrá en esta ciudad vendiendo sus obras en paupérrimas condiciones, intentando mostrar quienes son, evidenciando ese talento tan esquivo para algunos y tan natural para otros. Y cuántos de ellos nunca darán a conocer su arte. Quizás algún día los poetas perdidos y los artistas olvidados sean honrados con algún monumento. Por ahora sólo podemos aceptar las migajas de su talento marchito.

jueves, mayo 13, 2010

La nueva interpretación

Dicen que cuando uno tiene varios tipos de ideas o pensamientos es una persona disgregada. Y en cambio, cuando uno tiene unas sola idea en la mente es un obseso. De esta última característica mental es de la que nuestras creencias religiosas se aferran con uñas y dientes para establecer la supremacía sobre que debemos o no creer.

Hace un par de días Benedicto XVI, excelentísimo Papa de la Iglesia Católica, Santo Padre de la Iglesia y máximo pastor de las ovejas occidentales, dio una conferencia de prensa muy austera sobre el avión que lo transportaba en una nueva gira (y dicen que la iglesia tiene problemas de dinero...) En esta rueda de prensa Benedicto "Palpatine" XVI dijo que algunas cosas (por primera vez en siglos) pueden ser reinterpretadas. Y habló de las epifanías de Fátima y sobre el fin de la iglesia predicho en aquella ocasión y el fin de los tiempos contemporáneos. Y atinó a decir que su interpretación nueva y fulgurante es que se refiere a los curas que competen pedofilia y abusos dentro de la propia iglesia. Digamos que se las dio de profeta interpretando la caída del templo y su reconstrucción en 3 días. Pero la diferencia es que a él no lo escuchan. ¿Porqué? porque la iglesia católica pasa por su peor crisis. Una crisis que no puede ser sanada con nada excepto reformas fundamentales en su estructura y dogmas.

Por primera vez en siglos los sacerdotes y obispos discuten sobre eliminar el celibato como una regla prioritaria del sacerdocio y dejarlo a la propia elección. También se alzan por primera vez voces para que las mujeres puedan ser sacerdotisas, para que no se trate al homosexualismo como una enfermedad o una elección (el mayor error que cometieron fue decir que no hay homosexualismo en otras especies cuando hay demasiado casos comprobados), para que la iglesia deje la política de lado y se dedique a lo que tiene que hacer y muchas otras cosas que es demasiado largo de cuantificar. Pero todas estas voces se pierden en el viendo del conservadurismo extremo, la pechoñez de algunos y sobretodo la venda que ciega al Vaticano y su séquito de dirigentes eclesiásticos que siempre han aprobado el sistema de statuo quo antes que cualquier otra posibilidad de reforma o crítica a la forma en que hacen las cosas.

Este es un momento muy importante para esta religión. Se vienen tiempos difíciles, extremistas, fundamentalistas y dogmáticos que chocarán con las corrientes reformistas y liberales que se escuchan en todo el mundo. Cuando estamos aún en las primeras etapas de este milenio es impresionante encontrar tanta ciencia y tecnología conviviendo a la par con pensamientos creacionistas y dogmas anti ciencia. Pareciera que nunca vamos a llegar un concenso sobre nada aquí.

Tal vez es hora de formar mi propia religión. El yoísmo.

domingo, mayo 02, 2010

Leyendo nuevos libros

Es raro, pero pareciera que siempre he sido un lector lento. Como que leo la hoja y la reviso varias veces antes de pasar a la siguiente, esperando no perder detalle sobre lo que pasa en la trama o la descripción de tal o cual personaje. Y en la vida me pasa lo mismo.

Y es que entre toda la vorágine que estoy viviendo, desde que me separé no he podido dar la vuelta a esa página del todo. Aunque estoy tranquilo, manejo mi vida bastante bien, vuelvo a leer y releo cada vez las últimas líneas de esa hoja esperando entender las cosas. Y tengo tomada la página desde una de sus esquinas hace mucho rato, pero la mano no me ha obedecido para dar la vuelta completamente y seguir leyendo lo que viene más adelante. Y otros en cambio tienen esa capacidad, leen rápido, dan vueltas las páginas como si fuesen cartas en un mazo y buscan la siguiente esperando una nueva emoción, una nueva forma de vivir. Y eso me ha afectado mucho.

Puede ser que internamente me he vuelto un adicto a releer las cosas en mi vida, pero también se muy en el fondo que las otras páginas que me esperan pueden ser distintas, mejores o peores.

Y hoy creo que estoy preparado, después de revisar bien la última página, de por fin pasar a la siguiente. Quien sabe que historias vendrán más adelante.