miércoles, junio 13, 2012

La cortina de humo

Cuando en tiempo antiguos un rey quería hacer una guerra para controlar el paso de los barcos desde el Mar Negro a los Balcanes, se inventaba el rapto de su reina y se reclamaba el derecho inalienable de su consorte a ir a buscarla, rescatarla y destruir todo a su paso. Más hacia el presente, cuando el gobierno de una superpotencia necesitaba pagar los favores de los empresarios que los eligieron y pagar contratos millonarios para la construcción y comercialización de armas a las fuerzas armadas, se inventaba que un dictador quería conquistar todo el medio oriente. Y cuando se necesitó alejar las críticas a la gestión de algunos vecinos frente a las necesidades de su pueblo, se inventaron problemas de delimitación de fronteras. Es así, siempre se ha usado el método del problema mayor para evitar el problema cotidiano.

Chile no es ajeno a esta práctica, lo ha hecho desde que existe como nación. Un país lleno de latifundistas, dueños de todo (falta que nos cobren por respirar) donde la clase alta tiene el mayor porcentaje de fortuna en Latinoamérica, nuestra clase baja recibe apoyos míseros y todo lo paga la clase media, es el lugar propicio para hacer esto. Porque aunque la "inmensa mayoría" (como reza Piñera en cada discurso añejo y latero) está indignada y con ganas de recibir lo que merece, no tiene la fuerza ni la convicción de que esos cambios son probables. Y nuestra clase política, manejada cual títere por los conglomerados nacionales e internacionales, cumple a cabalidad la gestión de estos engaños.

Si usted no lo cree, vea nuestra televisión y prensa actual. Estamos plagados de realities, de programas basura, de reportajes que no le importan a nadie y repeticiones de videos sacados de Youtube. Cada vez que hay una desgracia, la cobertura pareciera la de cuando vino el Papa a Chile. Cientos de horas en decir lo mismo, para alienar la realidad abismal y terrible: nuestro congreso y nuestro gobierno hacen lo que quieren. Y aunque internet nos ha permitido mayor apertura de pensamiento, conocimiento y cercanía, se ha convertido en el gran causante de la desidia popular. Porque ya las marchas pasaron a ser cotidianas y a veces un like pareciera que lo arregla todo. Y no es así

Las cortinas de humo en Chile son pan de cada día. Hoy le tocó a Salfate, un conductor de TV que no es la gran cosa, pero se ha convertido en icono pop por sus frases y apariciones. Es un tipo común con muchas teorías conspirativas, de las que el 90% son fantasías; esto produce que las reales no sean tomadas en cuenta. Y este tipo que fue encontrado en una transacción de drogas ha ocupado todas las portadas de los diarios, cobertura de todos los canales de TV; el dedo acusador de los mismos consumidores que trabajan en el medio se ha levantado castigador y sentencia su comportamiento. El burro hablando de orejas, dirá la gente.

El punto que me atañe hoy comentar es que mientras todo el mundo habla de Salfate, nadie sabe que en el congreso está aprobándose la comercialización del Litio a través del decreto que subrepticiamente el gobierno generó para estos efectos. Un decreto que va contra la misma constitución que armó la derecha en 1980 de manera fraudulenta. Y es de extrañar, ya que ellos se han protegido contra cualquier cambio al modelo impreso en esa carta magna. Están aprobando lo que no se puede hacer: vender el recurso más escaso del planeta y que existe (como varios otros) casi exclusivamente en Chile. Siguen regodeándose de la venta del cobre y creen dejarnos tranquilos con eso. Pero el cobre está a punto de perder terreno de forma definitiva con los dispositivos móviles. Ya no se necesitan tantos cables de cobre, los transistores y microchip no usan tanto cobre como antes, la fibra óptica le quitó mucho del mercado... el cobre pronto será un metal que se volverá a valorizar como lo fue hace décadas. Y el litio, en cambio, es el mineral que nos puede dejar como la potencia mundial que siempre hemos querido ser. El litio es la base de las baterías en el mundo y lo seguirá siendo por décadas. Al ser uno de los pocos países con este recurso, es absurdo no dejarlo para la explotación exclusiva del estado. Será nuestro colchón para las próximas generaciones, permitirá que tengamos una industria propia de explotación y venta y, por qué no soñar un poco, de manufactura.

Pero a la clase política, que vive sólo del hoy y del bolsillo lleno, eso no le interesa. Esperan su comisión. Porque los potentados y conglomerados internacionales han hecho un lobby como nunca en la historia. Y todos han caído, cual más cuál menos, en la extorsión. Hoy se está vendiendo nuestro futuro al mejor postor y nadie lo sabe. Lo peor de todo, es que a nadie parece importarle.

Y es por eso que Chile seguirá siendo siempre el patio de atrás de las potencias. Porque nuestros gobiernos no velan por Chile, velan por sí mismos, por su bolsillo; no ven el progreso como algo igualitario, lo ven como una pirámide. El "chorreo" ya demostró que no sirve, sólo hace más poderoso al rico y más pobre al trabajador. Pero bueno, para que decirlo si ya lo sabemos.

¿Qué podemos hacer? en las próximas elecciones no vote. Ahora que es voluntario, demuéstrele a estos zánganos que no los queremos, a ninguno de ellos. Y tal vez entonces, por vez primera, podamos dar el golpe en la mesa que este país necesita para hacer de una vez las cosas bien.

viernes, abril 27, 2012

Amigo fiel

Hoy ha sido un día negro. Después de 15 años mi perro de toda la vida, mi Willy adorado ha dejado este mundo. Por desgracia, tuve que decidirlo yo. Estaba tan enfermo, tan decaído, sufría a cada minuto, no podía caminar, tenía problemas digestivos de años y no se podía mantener en pie. Y fue tan difícil este momento que lo he  llorado todo el día.

Es que si dijera "perro" como para todos, diría un animal canino que mueve la cola y se da al mejor postor, seguramente buscando comida. Pero Willy era mucho más. Era un compañero, un amigo, confidente, que me vio en días buenos y malos, felices y tristes, que me vio acabado y triunfante y que jamás me pidió una explicación, simplemente me dio lo único que sabía dar: amor. Es muy difícil para mí escribir estas palabras, porque es un momento en los que un amigo, un hermano, se ha ido de mi vida. Y además no puedo más que recordar que siempre fuimos inseparables, a pesar que era el perro de mi  madre y lo heredé cuando ella murió. Willy fue el centro, la piedra de tope, el cable a tierra que siempre tuve durante mi vida de adulto y que en los últimos 3 años me permitió seguir viviendo. Fue mi razón para volver a levantarme.

Se que para algunos los perros como mascotas no son más que un aditamento a sus vidas, una especie de "plus". Para mí este perro fue todo, llenó en mi casa la falta de amor y aprecio que sentí por muchos años, me hizo sentir responsable, me alegró en momentos tristes, aguantó mis lágrimas y siempre me hizo sentir bienvenido en mi casa.

Ahora que veo sus juguetes, su cama, sus platos y su comida sólo pienso en lo feliz que me hizo y en todo lo que entregué por él. Creo que fue justo; yo sacrifiqué mi tiempo y mi atención en él y él me dio todo lo que pudo de cariño y lealtad.

Fue el mejor amigo, fue mi partner. Fue un grande.

Gracias Willy por haber sido parte de mi vida. Siempre serás mi único perro. El mejor.

Te extraño demasiado.


martes, marzo 27, 2012

Discriminación

Los hechos acontecidos en el último mes a raíz del ataque salvaje e incomprensible de un grupo de neonazis a Daniel Zamudio y que lo han dejado primero en coma y luego con muerte cerebral, me lleva a indagar en que es lo que pasa con el chileno promedio.

Todos se vuelven monos reclamando la injusticia contra Daniel, la brutalidad y la impunidad en la que casi queda este caso. Sí, me hago parte de ello también. Me hago parte del reclamo del Movilh sobre la ley antidiscriminación que se tramitó sin los artículos primordiales para que realmente fuera efectiva (auspiciado por los senadores de RN y UDI junto con sus designados). Me hago parte del dolor y la impotencia de otra familia que se ve mutilada por la idiotez personificada en algunos.

Pero quiero dejar algo en claro. Daniel es algo que este país de pusilánimes necesitaba. Que le ocurriera es la única forma en que este país dejara de poner a la comunidad homosexual debajo de la alfombra como un lastre de raritos que simplemente hay que aceptar porque están enfermos. Es la punta de lanza para cambios sustanciales en este aspecto.

Daniel no será el único. Vendrá después un Raúl que sea peruano, muerto a golpes sólo por ser peruano. Una Lucía que sólo por ser ecuatoriana y negra será violada por otro grupo de imbéciles paladines de la pureza. Y la lista seguirá haciéndose más grande, llena de mártires de una causa mayor que la que cualquiera de esos tarados pueda procesar en su mente de hámster con alzheimer. La causa de ser diferente en este país es una lucha incansable. Y no estoy diciendo ser diferente por ser raro. Estoy diciendo el destacar de cualquier manera.

El chileno promedio parece sentirse cómodo en un ambiente en el que todos son igual de limitados que él, donde la TV es el centro y el reclamo contra el jefe es la plegaria diaria que todos comparten. El chileno promedio se asusta con lo distinto, le molesta que la gente piense distinto que la mayoría, se siente vejado si su fe es cuestionada aunque no la profese en lo más mínimo. Es parte de lo que llamaríamos, la masa inconsciente que repite un discurso. Todas las sociedades modernas la tienen. Es esa que se ríe del negro sólo por ser negro y temen que los asalte, que piensan que todos los asiáticos saben karate, que creen que todos los franceses son hediondos, que las mujeres son todas un pack de limpieza y que quien ha triunfado por talento es simplemente suerte, hijo de una persona poderosa o se acostó con alguien.

La forma de vivir tranquilo en este país es ser del promedio, sin llamar la atención, sin ser nada especial, sin ser una entidad única, sin tener opinión certera y crítica, sólo ser una rumiante vaca que se caga en la sociedad, pero no puede vivir sin ella porque al fin y al cabo tiene que comer su pasto; donde mis derechos siempre serán más importantes que los tuyos, aunque seamos iguales; donde lo distinto me asusta así que lo hago ver ridículo o peligroso.

Los neonazis chilenos, los grupos religiosos extremos y los políticos conservadores tienen un eje común: no aceptan la diversidad. Pero es esa diversidad la que hace de nuestra sociedad algo más productivo, algo mejor, algo lleno de posibilidades.

Todos hemos sentido discriminación de una u otra forma. Si dejas de sentirla te aseguro que llegaste al punto en que te volviste masa. Por eso prefiero ser distinto. Prefiero ser único. Si eso significa ser discriminado, bienvenido sea.

jueves, enero 19, 2012

La mirada que no debe ver

Al poco andar del internet, la mayor red de conexión gratuita de la historia, con contenidos para todo el mundo en el momento y modo deseado, llegó USA a cagarlo todo. Ahora no sólo tenemos que enfrentarnos a las leyes SOPA y PIPA sino que también a la maldita manía del FBI a cerrar sitios que ellos consideran que no son aptos según sus leyes.

Quiero decirles a todos esos gringos de poca monta que somos muchos más en el mundo. Habemos chilenos, peruanos, argentinos, húngaros, brasileños, rusos, británicos, franceses, somalíes y un cuanto hay de gente que usa internet no sólo para ver porno, si no para compartir experiencias, ideas, formas de pensar, discutir, mejorar, aprender, etc. Y aunque no quieran, somos muchos más millones que ustedes. Se puede comer todo en su tierra, pueden meter sus negocios en nuestros países, invadir culturas opuestas por solo tener un par de petrodólares más, pero no se pueden meter con nuestra libertad de entretención y expresión. Es como sacarle las pilas al control remoto cuando son las 3 de la mañana. Dan ganas de matarte.

Señores de la norteamérica. Entiendan: el mundo no son ustedes. Y aunque controlen el mundo, eso va a a cambiar muy pronto. Somos una legión de personas que no los seguimos, que no los amamos, que no queremos que decidan por nosostros. Creemos en la libertad tanto para comer una pizza mala por elegir mal es restorán o no ver la última película de moda por ir al cine arte.

La gente no se da cuenta de lo que realmente pasa: Internet es la única forma de expresión real para las personas sin recursos. Todos quienes tenemos opinión, sin internet no tenemos difusión. ¿pagarle a una radio? ¿canal de televisión? no se puede.

Internet es el nicho que todos esperamos alguna vez. No importa como seas, es lo que eres en verdad. Los poderes del mundo sólo ven en esto individualismo, independencia, búsqueda de la verdad, eso les asusta. Es mejor tener un ganado bien mantenido a raya por el perro ovejero de turno.

DESPIERTEN! por favor! es hora de entender que somos personas importantes y que los gobiernos de todos los países no son más que una sarta de idiotas con poder porque otros idiotas se lo otorgaron.

No sean más idiotas. Vivan y disfruten la vida y hagan de cada momento el mejor que puedan. Y no se preocupen por mañana. Igual será otro día más, sólo que estarán más felices.

martes, enero 10, 2012

Un nuevo trato

Soy un chileno común y corriente que vive el día a día tratando de alcanzar algo del llamado progreso para mi propio haber, pero que a este paso parece que nunca llegará con la bonanza que se me inculcó desde niño que llegaría. No puedo decir "ciudadano" porque no soy un votante registrado. Las razones son varias, pero la mayor parte de ellas pasan por el hecho de ver que la clase política de mi país y de la región es completamente incompetente. Hasta que no cambie la generación de políticos o se elimine la política como un concepto, creo que seguiré siendo parte del país y no de la ciudadanía.

Debo decir que estoy orgulloso de ser chileno. Tanto así que, aunque mi vida tanto laboral como monetariamente jamás me ha dado los frutos que uno esperaría, igual me sigo quedando aquí. Soy tozudo. Sé que no es fácil seguir acá y que seguramente moriré triste, solo, abandonado y sin un sólo peso a mi nombre, pero me da igual. Estoy esperanzado. Y no de mejorar mi vida; por el contrario, estoy esperanzado de lo que vendrá a futuro para Chile. Seguramente no lograré cosechar nada de ello, pero no es algo que necesite para saber que las cosas mejorarán.

Ustedes dirán "que clase de imbécil más positivista al peo" pero es cierto. Chile, al igual que hace 40 años, puede ser el eje de un cambio completo a nivel mundial. ¿Hace 40 años? Sí. Hace 40 años en Chile se probó un proyecto, una idea que ahora rige al mundo entero y que lo tiene sumido en un completo desastre económico y social. El libremercado desbandado y sin tapujos.

Así es, a principios de los 70, cuando Allende gobernaba y los enviados de USA ayudaban a boicotear el estado de derecho con su manejo de los paros de camioneros y la influencia en la milicia, algunos jóvenes chilenos iban a aleccionarse al país del tío Sam para ser grandes economistas. Eran los "Chicago Boys" adoctrinados por Friedman, un economista norteamericano que profesaba la privatización de todo y el estado sin control sobre lo que se hacía en su propio país. Cuando finalmente el gobierno allendista cayó por culpa del golpista Pinochet, la mesa estaba servida para probar la teoría. Usando de parapeto una dictadura fascista, se implantó el modelo de privatización de Friedman. Fue un completo fracaso el primer año, con una inflación de 375%, la más alta del mundo y además empeorando la crisis que ya habían producido los paros durante la UP. El propio Friedman tuvo que venir a mostrar cómo se aplicaba el sistema y lo logró. El país salió adelante vendiéndolo absolutamente todo, dejando en manos de privados desde la salud hasta las pensiones, todo. Claro que la medida era tan impopular que algunas cosas se hicieron más graduales, más maquilladas. Pero fue el primer lugar en el mundo donde este modelo se usó. Donde pasamos a aumentar la brecha social de manera alarmante, donde por primera vez se vieron multimillonarios, algunos de los cuales abusaron tanto de su poder e influencia que aún hoy ostentan los más altos cargos gubernamentales.

Sí, Chile fue la plataforma para que luego se diera en Argentina, Uruguay, Brasil, Inglaterra, USA, Europa del Este y la cuna de la posición más antagonista a este modelo: la Unión Soviética. Podemos decir que actualmente no hay país más libremercadista y con más multimillonarios que Rusia.

¿Y por qué me sentiría orgulloso de ésto? ¿sentirme orgulloso de que mi país fuese el primero en la escalada de desigualdad social, en la generación de injusticia gubernamental y el mercado depredador? Porque donde empieza es donde puede comenzar a terminar.

El mundo está cambiando, no se si han dado cuenta. Las revoluciones sociales pasan por el descontento con el sistema completo, no con alguna institución en particular. Chile ha sido pionero en las marchas a nivel mundial por reinvindicar derechos que son inalienables como la salud, la educación y la protección social. Así después esta semilla se repartió por otros países que primero solidarizaron con los jóvenes chilenos, pero que luego se dieron cuenta de su propia situación. Y entonces vino el movimiento de los indignados, algo que en USA no habría sido posible ver hace 20 años.

Ustedes dirán "y que se saca con protestar". Bien, no mucho en realidad. Para ser franco, la lucha por cambios sociales radicales que mejoren el status del pueblo en general (no estoy hablando del pueblo como lo definen los libremercadistas, como si fueran los miserables desde el C3 hacia abajo) no son batallas que se ganen sólo con marchas por la Alameda. Son cambios que vienen más por el lado social, por la organización. Cuando la crisis del 29 azotaba USA, Franklin D. Roosevelt hizo lo que se llamó el NEW DEAL, un "nuevo trato" que hacía al estadounidense promedio el eje de las acciones gubernamentales, no a los bancos ni las empresas como antes. Pero para que Roosevelt pusiera todas las leyes en regla y para que además tuviera injerencia en cambios sociales substanciales, se necesitaron huelgas. En un año hubo 4740 huelgas, que obligaron a Roosevelt a hacer del NEW DEAL algo que llegara a todos los ámbitos de la sociedad. Y es por eso que USA antes de 1970 tenía tan buen sistema gubernamental en todo ámbito.

¿Que falta para que Chile tenga su propio NEW DEAL? Que el gobierno actual deje la palabrería y vea la panorámica histórica completa. Esto es improbable, ya que quienes están al mando son los propios Chicago Boys que propiciaron toda esta debacle que tiene al mundo sumido en la mayor crisis financiera de la historia como planeta. La única forma es, de una buena vez, llamar a la fuerza de acción que más les duele a quienes no quieren los cambios que necesitamos: atacar el bolsillo. Es hora de un paro general. Una semana en que Chile completo se paralice, sin miedo, sin riñas, sin violencia. Un país que se quede en sus casas descansando, en que los jóvenes no estudien y compartan con sus padres, en que los músicos entreguen su arte gratuitamente en las calles, en que los economistas dejen de lado la corbata y se dediquen a escuchar a sus propias familias. Una semana en que Piñera se vea obligado a hacer su propia cama. Una semana total de pérdidas no hará a Chile más rico, eso está claro. Pero tampoco es el fin de nuestra economía. Lo que sí haría sería lograr asustar a los dueños del país, esas 15 familias que controlan todo. Y darles a entender que tienen todo eso gracias a los 18 millones que estamos bajo ellos.

¿Cual debería ser el Nuevo Trato? algunos puntos que deberían estar contemplados serían:

1.- Educación gratuita y de calidad para todos los chilenos (quiero dejar claro que esto no elimina los colegios privados como pregonan los alarmistas derechistas y del gobierno, sólo elimina a los particulares de la educación pública, permitiendo equiparar los recursos y mejorar la distribución para luego mejorar la calidad)

2.- Salud gratuita y sin Isapres. ¿por qué? porque las Isapres sólo hacen más caro lo que antes se hacía en forma pública. Y siempre han existido las clínicas. Seguirán existiendo, no se preocupe. Su hijo no tendrá que nacer obligatoriamente en el Sótero del Río si tiene al lado la Clínica Alemana.

3.- Nacionalización del Fondo de Pensiones. Esta medida es una de las más importantes. Chile debe asegurarles a todos una vejez digna. Para eso se debe repartir de manera equitativa este recurso y la forma de inversión debe ser estatizada y regulada. El sistema de AFP ha permitido segregar de manera escandalosa a quienes tienen un ingreso de dinero mayor de quienes tienen el mínimo o son independientes. Y eso no se arregla haciendo que los independientes pierdan plata como el resto (que es lo que pretende la nueva ley del gobierno) si no que haciendo que el dinero crezca por los intereses de crecimiento país, no con inversiones de privados que se llenarán los bolsillos con las ganancias del dinero de tu pensión y del cuál verás con suerte el 15%

4.- Renacionalizar el cobre. Silenciosamente se ha ido vendiendo el cobre chileno, aboliendo la nacionalización que hizo de éste el gobierno de la UP. Seamos francos. Los únicos beneficiados con la venta del cobre para que otros lo exploten son quienes vienen a explotar. Chile pierde miles de millardos cada año por haberles regalado esas tierras a los inversionistas extranjeros y además rebajarles de una manera absurda cualquier tipo de impuesto posible. ¿Acaso no se han dado cuenta que Chile es exquisito a ojos de los inversionistas extranjeros? tiene mano de obra baratísima, que no exige derechos, leyes que les permiten hacer todo lo que quieran, y además no pagan los tributos que debieran.

5.- Crear un estado federado. ¿muy loco? ¿muy deschavetado? pues no lo es. De esta manera Chile podría hablar de región a región en igualdad de condiciones. Cada región debiera tener el mismo peso a nivel político y a nivel económico primero se priorizaría la propia región y los excedentes irían a las regiones con menores ingresos, haciendo de este sistema el preciso para potenciar el crecimiento completo y no el de la capital solamente.

6.- Crear un ente social que tenga poder de fiscalización sobre los 3 poderes del estado. Algo así como la Contraloría, pero que no sólo viera problemas de desfalcos si no de probidad, de manejo político, tráfico de influencias, injusticia en los juzgados, falta de ética y de responsabilidad en el congreso, etc. No controlará los 3 poderes, pero le dará sus coscorrones cuando lo hagan mal. Es imposible que los jueces sólo puedan ser juzgados por sus pares cuando cometen delitos.

7.- Darle a las etnias originarias la importancia que se merecen. Enseñar mapudungún o la lengua que corresponda según el lugar, darle a cada una de las etnias originarias un puesto en el parlamento que sea elegido entre ellos y les permita siempre tener una voz en nuestra democracia.

8.- Promover las empresas nacionales, para generar empleo

9.- Subir el salario mínimo. Esta medida es la más importante de todas. Si se sube el salario a uno digno ($350.000 como minimo) la gente tendrá más poder adquisitivo, el comercio venderá mucho más, las fábricas tendrán que hacer más productos y necesitarán más personas para trabajar. TODOS GANAN. (Se trató de implantar en Chile hace unos años por medio de conferencistas canadienses, pero los empresarios chilenos dijeron que era absurdo perder dinero en la gente y no usarlo en inversiones).

10.- Eliminar el sistema binominal y general una reforma constitucional completa que permita evitar nuevos errores históricos como éste, que sólo han perpetuado las desigualdades sociales y que han sumido a Chile en el abismo que actualmente separa a pobres de ricos más que en la Colonia.


Puede que todo esto que he escrito suene utópico, pero es completamente realizable. Y en corto plazo. No son medidas que afecten demasiado la forma de vida del chileno promedio, pero si son medidas que afectarán a quienes controlan este jaguar de Latinoamérica, que ya parece más gato mojado que otra cosa.

Este es el Nuevo Trato que propongo. ¿Alguien se suma?

sábado, enero 07, 2012

La vida hecha un mapa

Ayer tuve un encuentro que me sorprendió bastante, debo decir. Fui al cumpleaños de una buena amiga y como llegué solo, hice lo de siempre y me puse a conversar con quien se me diese la puta gana. Bueno, ya no es tan así como antes porque en este caso la fiesta era de pendejos de al menos 10 años menos que yo, así que no es tan así como así el meterse a conversar, los códigos no son los mismos y uno se puede convertir en un invitado bastante indeseable que rebota de grupo en grupo como pelota de ping pong.

El punto es que al pasar las horas, los tragos y la conversa, me encontré hablando con una mina de 23 años, sobre todo y nada como es típico en los carretes (se habla tanta estupidez...). El punto es que en medio de esos temas que hablamos animadamente en un principio, ella lanzó algunas frases que poco a poco me empezaron a dejar perplejo... como que ella pensaba estudiar otra carrera aparte de la que ya tenía para que ella y su hijo estuviesen tranquilos, aunque no le gustara. Le pregunté "¿eres mamá?" y ella me respondió con un "NO" muy seco. WTF? Esta mujer a los 23 años estaba planificando la vida para que su hijo que ni siquiera tiene... lo encuentro loable... para una mujer de 35... pero que hablara de su hijo como si viviese el día de hoy... parecía que el pájaro del reloj cucú se asomaba peligrosamente por una de sus orejas.

Al rato se mandó otra frase de antología. "Quiero viajar harto, así que voy a buscar un Ingeniero en Minas". Le dije... "¿me estás diciendo que tienes la carrera de tu futura pareja definida de antemano?" "Pareja no, marido" me respondió. Ahí si que me quedé de una pieza. Bueno, obviamente hay que decir que cualquier atisbo de líbido se había esfumado en los albores de la conversación, pero a esta altura la Antártida era una alpargata al lado de mis genitales. No sólo eso, me extrañaba la forma en que pudiese programar la vida. Es más, le dije "pero entiendes que pensar así una relación significa que vas a tener un amante al primer año de casada" y me devuelve la siguiente pregunta "¿UNO?" y con una cara de zorra calculadora que lo habría esperado de una treintona o cuarentona que quema sus últimos cartuchos porque sabe que se le va el tren. Pero una mina de 23 años... que está terminando su carrera, que lo más al norte del mundo que conoce es Antofagasta... que con suerte sabe lo que es vivir sola... uf...

Definitivamente, la gente me sigue sorprendiendo. Tener pensamientos casi de la década de los 50 en una sociedad volcada a la igualdad de derechos (aunque sólo sean nominales) con pensamiento más pluralista y con géneros que van a la par en sus desempeños lo encuentro aberrante.

Todavía nace gente para vivir la vida y no para disfrutarla. Una pena.

domingo, enero 01, 2012

Destino

Las cosas dicen que pasan por algo. Creo que tienen toda la razón cuando dicen esa máxima tan trillada. Es que realmente los cambios son la única forma de crecer. Las etapas quemadas son las huellas del sendero que recorremos tras nuevos rumbos, nuevos desafíos y probarse uno mismo de qué se está hecho.

Desde hoy la vida tiene otro sabor, fusiona los recuerdos con las cosas nuevas. El nuevo comienzo es lo que debe alimentar cada día, cada palabra y cada gesto.

Y hacer del crecimiento la única razón de existir. Si no, para que mierda estás acá.

lunes, diciembre 05, 2011

Las piedras en el camino

Cada vez que la vida me golpea se que son los hechos que me harán más fuerte, las cosas que me harán un mejor hombre y que me darán las armas para enfrentar tiempos más aciagos.

Las líneas que escribo las inspira un hombre a quien siempre he admirado y a quien quiero demasiado: mi hermano. Se que la vida nos ha jugado muchas veces mal, en contra, que nos ha tratado a veces con la punta del pie, pero también nos ha dado alegrías que superan con creces nuestras expectativas. Y aunque ahora estés en un momento difícil, debes saber que estamos hechos de buena madera. Somos fuertes, somo capaces y únicos. Somos quienes damos el paso adelante sin importar los abismos. Y mañana y los días venideros serán cada vez mejores. Tengo fe en ti, toda la fe del mundo. Eres grande, hermano.

miércoles, noviembre 16, 2011

Loca

Si alguien alguna vez me hubiese dicho que las locas de patio andaban sueltas habría tenido más cuidado.
Es que cuando uno se mete en relaciones con mujeres no tiene todos los códigos a mano. Y a veces las locas de patio se cuelan entre las opciones que uno tiene. Es una pena. Nada que decir más que siento que sigo dando palos de ciego. La vida me hace muecas en vez de sonreírme. A veces pienso que estoy puro hueviando acá.

miércoles, septiembre 28, 2011

La chaqueta de Villegas

Hace casi 2 décadas, cuando Chile vivía los albores de la vuelta a la democracia y las fuertes voces de quienes no pudieron expresarse anteriormente comenzaron a resonar en las aulas, los pasillos de gobierno y en la prensa, apareció un hombre con aspecto desaseado, pelo enmarañado, lengua ágil y voz crítica que dejó a todo el mundo pensando que venía a decir por fin lo que todos quería decir hacía años. Ese era Fernando Villegas. Sociólogo y escritor que, por esas casualidades del destino, estudió en mi amado Colegio San Agustín. Este personaje habló fuerte y claro en momentos que todos callaban aún asustados de un boinazo o un tanquetazo e incluso cuando el país dividido avivó aún más su discordia en tiempos del arrestro de Pinochet en Londres. Sacó muchos libros, habló a destajo en radio y TV y dejó claro que su mente era la que tenía esa voz disonante de Pepe Grillo que daba a conocer la visión alternativa y muchas veces correcta frente al statuo quo reinante en nuestro país, a la postre nuestro lastre más duro y amargo porque el que hasta ahora no hemos logrado surgir.

La vida da muchas vueltas, así como la ropa. Y es que ahora, cada vez que tengo la oportunidad de escuchar a Villegas, encuentro que la chaqueta tiene las costuras para afuera. Se ha dado una voltereta impresionante y sus dichos parecieran los de cualquier conservador tipo Carlos Larraín. No ataca a nadie, se ha vuelto un apoyo mediático en muchos aspectos al orden reinante y por sobretodo ha hecho que su tribuna, lograda por tantos años de esfuerzo, se haya vuelto una mancha gris en la TV, como su cabello. Es impresionante como en una de las entregas de su programa "Tolerancia Cero" de CHV se permitió defender las políticas racistas y mentirosas que el gobierno usó en el caso del ciudadano pakistaní acusado de terrorismo por Hinzpeter. A simple vista se puede notar el montaje que hubo tras este suceso y el mismo Fernando Paulsen adujo la imposibilidad de probar el montaje porque ya ni siquiera va a haber juicio. Las pruebas jamás serán refutadas y el nombre de este joven quedará manchado para siempre sólo porque el gobierno necesitaba generar una cortina de humo y hacer ver que Chile podía estar amenazado. Esto ocurrió extrañamente cuando Hinzpeter comenzaba a demostrar su ineficacia en la lucha contra la delincuencia y el gobierno iniciaba su hundimiento lento pero seguro hacia el 22% de aprobación que tiene hoy su representante más importante: el propio presidente.

Villegas ni siquiera fue capaz de acorralar al ex-DINA, boina negra y actual alcalde de Providencia, Cristián Labbé, cuando de forma arbitraria e ilegal cerró los colegios que la municipalidad tiene a su cargo a causa del conflicto estudiantil e incluyó entre sus medidas la imposibilidad de renovación de matrícula para todos los alumnos que no vivieran en la comuna. El chascón que antaño peleaba por los derechos de todos quienes fueron reprimidos y de la libertad de expresión era incapaz de hablarle de frente a quien hacía lo mismo ahora con los jóvenes de este país. Es más, tan callado estuvo que posiblemente era mejor poner en su lugar uno de sus libros o una foto de alguna revista de antaño donde haya obtenido la portada. En cambio, Paulsen, quien era crítico, pero defendía mucho la institucionalidad, es ahora quien lleva la batuta de las crítica controversial y el análisis incisivo. Villegas se ha convertido en un arroz graneado, uno más de la comparsa que apoya a las instituciones vetustas e inoperantes de un gobierno gastado desde sus inicios, agotado porque no tiene recursos ni mentes capaces de generar cambios en Chile, cambios que ellos mismo usaron como bandera en su candidatura.

"La nueva forma de gobernar" en el caso de Villegas se ha convertido en "La nueva forma de criticar" esa que no hace daño, que revisa los casos con liviandad, que admite como verdades las versiones oficiales y que, peor aún, traiciona todo lo que lo hizo ser el personaje de renombre que ahora es.

La vida y la ropa da vueltas Fernando. Y tu chaqueta tiene la etiqueta por el lado de afuera. Las costuras se ven de lejos, chascón.

viernes, agosto 05, 2011

Volver a los '80

La jornada de ayer, 4 de Agosto de 2011, puede ser considerada histórica. Muchos dirán que fue un día perdido, un día que no produjo nada bueno para el país, un día que manchó la democracia más tranquila de la región. Pero no. Ayer, Chile tuvo una jornada que marca un antes y un después de la forma en que el pueblo chileno en general se comporta y reacciona.

Sí, porque por años vivimos en una dictadura que no permitió libertades civiles completas, que negó el derecho a reunión, el de libre expresión y las manifestaciones ciudadanas. Y fue tanto el tiempo que Chile vivió así, que se acostumbró a no pensar, a no exigir, a tener miedo de las instituciones y pensar "es más fácil si otros opinan por mí". Chile gracias al régimen de Pinochet generó un pueblo burbuja, que no escuchaba la realidad, que no veía lo que les hacían y, peor aún, no le importaba estar así... era un status quo horrible de los que muchos fuimos parte en nuestra niñez.

Cuando volvió la democracia, todo pareció mejor. La gente se escandalizaba aún por las performance de los artistas retornados, el sexo pasó a la palestra como tema necesario de discutir, los escritores comenzaron a lanzar dardos en todas direcciones y la institucionalidad, vestida con la cara de un viejo bonachón y lento, se hizo más amigable para todos. Pero bajo esa careta de libertad y nueva vida democrática, se mantenía el mismo sistema acuñado durante la dictadura, con una democracia a medias, que no representaba (aún no lo hace hoy) el voto popular, con un sistema de elecciones binominal (único en el mundo), con leyes que se contradicen en sus artículos para así ser interpretables según el mejor postor, con un sistema económico cruel y que evita la posibilidad de un crecimiento sostenido e igualitario para todas las clases, promoviendo el enriquecimiento desmedido.

Y cuando los gobiernos de la Concertación se fueron sucediendo uno tras otro, las medidas para hacer de este país algo mejor se volvieron cada vez más cosméticas. Se atacaron los problemas más visibles, pero el fondo seguía estando tan torcido como al principio... derechos básicos como educación y salud relegados a un último plano, con una población endeudada para lograr el sueño de vivir como se les había inculcado que debían: con dinero y muchos hijos.

Cuando apareció el 2009 la candidatura del actual presidente, nadie pudo comprender cómo salió electo si la gente lo detestaba, lo encontraba ridículo, falso y con intereses creados... además viniendo del gobierno más apoyado por el pueblo en décadas. Y lo peor de todo no fue su elección... fue su equipo y las ideologías que defendían. A muchos se les había olvidado (que es el cáncer chileno por excelencia) que ellos mismos fueron parte del gobierno de la dictadura y muchos seguían bajo el alero de las mismas creencias, modelos económicos y políticas represivas de esos años.

Es por eso que lo que sucedió ayer fue algo sin precedentes. Fue un nuevo aire a las protestas. Fue una versión actual de los '80, pero sin miedo. La gente se cansó. Este gobierno ha tenido más protestas que ninguno desde la dictadura; el presidente tiene el menor porcentaje de aprobación desde Pinochet; las políticas gubernamentales no han hecho nada, es más, retrocedimos en derechos y beneficios. Cada vez el país se ve envuelto en más injusticias sociales y económicas, mientras el mundo entero está viendo su propio colapso administrativo y económico. Y fue ayer cuando, después de una nueva protesta doble de los estudiantes exigiendo una educación gratuita y de calidad, todo el país se rebeló. Por primera vez en años, el país entero salió a las calles a protestar contra el gobierno, pero no sólo por ser un pésimo gobierno, si no por cómo trataba a su propia gente, a sus hijos, a quienes buscaban realizar los ideales de un país más justo. Por primera vez se vio a Chile en una actitud desafiante y desaprobadora, familias enteras caceroleando en plena calle, sin ánimo de disturbios, sólo expresar su descontento, su ánimo de cambios, su tan esperada voz propia.

Ayer Chile cambió. Y todo fue gracias a una generación que no tenía guardados recuerdos que los controlaban, ni tenían el miedo inyectado en la mamadera. Una generación que nació limpia y en democracia. Una generación que se valora y que ama a su país. Una generación que contagia a todo un país con sus ideales por un futuro mejor y más justo.

Ya era hora que Chile despertara. Ahora a hacer que tome café y no se nos duerma de nuevo.


lunes, agosto 01, 2011

Los colistas de la carrera evolutiva

Parecería que nuestra sociedad Darwinista se ha empecinado en evidenciar todas y cada una de las diferencias físicas que nuestra especie tiene con todos sus antecesores en la escala evolutiva. Pasando desde el Erectus, el Australopitecus, el Java, el Neanderthal y el Cromagnon hasta nuestro Homo Sapiens moderno, hay similitudes muy marcadas, así como diferencias que son imposibles de obviar. Son estas diferencias las que me inspiran hoy a escribir al respecto.

Sí, porque de todos los cambios que el ser humano ha tenido durante estos milenios el del pelo ha sido el más notorio. Hemos dejado de ser monos y a simple vista nos vemos distintos a todos los otros primates como nosotros. Entonces es raro pensar que aún hay niveles de pérdida del pelo corporal en nuestra raza. Al parecer, la vida no sólo ha sido cruel en dar distintos tipos físicos, faciales, de piel, de belleza si no también de peludez. Y es por esto que ahora me siento afectado.

Es que no sólo resulta que la baja estatura sirve para generar complejos porque la caja de cereal siempre es inalcanzable o el ser corto de vista es sinónimo de cerebrito. Ahora, además de todo eso, soy menos evolucionado que el resto. Así parece. Sucede que soy el más mono de mis amigos. Si hasta la idea de subirme a los árboles me parece atractiva.

Y una vez que me di cuenta de ello, sentí la discriminación hacia el vello corporal.

¿Por qué llegué a esta conclusión? porque en infinidad de ocasiones he visto que esta sociedad completa discrimina el vello de una manera horrible. No es que diga que el parecer mono sea lo más atractivo del planeta, pero cuando veo tanta depilación láser en hombres... es como decir "quiero ser una guagua excitante". Y tanto ha sido el bombardeo de la Gillette, la Prestobarba, la Schick, que el Match 20.000 y las 50 hojas de afeitar, la depilación permanente, que la brasileña, que láser pulsado, que ¡Ahhhhhhhhh!

He pasado a ser un paria en esta sociedad lampiña. Sucede que por mucho que me preocupe de mantener mis pelos a raya, por más que me acicale y me revise las pulgas todas las semanas, no debería tener ni un solo pelo sobre mi cuerpo. Es discriminatorio. ¿Y que si soy más mono que el resto? ¿y que si tengo que soplar para ver la hora en el reloj? ¿y que si cuando llevo al perro a bañarse siempre me ofrecen un 2x1?

¡Soy un ser humano! mis pelos se merecen respeto. Es cierto, soy menos evolucionado, pero soy más calentito. Puedo usar ropa con velcro cuando la parte suave se echa a perder. Y en el resto de las cosas, sigo siento tan humano como ustedes. Así que espero más respeto, señores y señoritas sin pelo. Porque aunque no lo crean, somos muchos los primates involucionados que pululamos entre ustedes. Más temprano que tarde nos verán en zungas o diminutos bañadores recorriendo playas y piscinas y notarán que seguimos siendo muchos, que no estamos solos.

¡Por un mundo con igualdad de derechos!

¡Por la diversidad velluda!

¡Los peludos también somos personas!

He dicho.

miércoles, julio 13, 2011

Los bemoles del ser

Cada día me doy cuenta que es más difícil de lo que parece ser una persona normal en este mundo. Bueno, normal entre comillas, porque estoy bastante loco. Pero aún así, creo que estoy entre los parámetros de locura aceptables.

Cuando miro el camino recorrido me voy interiorizando de mis errores y aciertos, muchos de los cuales no han sido del todo fructíferos ni me han dado tan buenos recuerdos, pero de algo estoy seguro: puta que he aprendido. Espero que siempre la vida me siga sorprendiendo como lo ha hecho hasta ahora, con dolor y alegría, por que si no sería una soberana lata. Agradezco a quienes han hecho de mi vida una vorágine incontrolable, llena de experiencias locas, extrañas, amables, tiernas, sexys, duras, dolorosas y tristes. Sé que el día de mañana cada uno de estos hechos marcarán mis decisiones futuras. Hoy por hoy las atesoro como lo que son, los cuadros colgados en la gran galería de mi existencia.

Gracias a quienes me han hecho parte de sus vidas. Espero haberles entregado algo bueno que recordar. Y para quienes aún no me conocen, espero sorprenderlos...

jueves, junio 30, 2011

Fábula citadina

Hoy es otro día más en Protestópolis, una ciudad regida por un gobierno sordo que cree que todo se arregla con parches. Muchos pretenden que el sistema de gobierno que se está aplicando puede mejorar, pero en Protestópolis eso no ocurre. Por desgracia para los protestoianos y sus semejantes a lo largo del orbe, el sistema que se aplica para la vida del usuario es bastante magro en oportunidades. El pueblo lo sabe, por algo le cambió el nombre a la ciudad antes conocida como Progresópolis... es que el progreso en pos del bien común, como siempre se prometió, jamás se cumplió. La política económica gubernamental se basó en un sistema ingenioso, donde todos ganan... o al menos eso se pensó. Se le llamó "el chorreo" es decir, si a quienes gobiernan y quienes son dueños del país les cae mucha pasta, al resto le cae lo que ellos no alcanzan a agarrar y así todos felices. Era algo piramidal, tipo Amway, pero versión país. Y todo el mundo que tomó el sistema capitalista como base hizo de ésta su forma de decirle al mundo que estaban por cumplir todos sus sueños.

Pero llegó ese día nefasto. Sí, hubo un momento en que, a pesar de ser una sociedad determinada a progresar lentamente por culpa del chorreo y a ser minimizada por todos los poderes fácticos económicos que la controlaban, Progresópolis sufrió un golpe bajo. La gente se cansó. El pueblo decidió que era mucho, que bastaba, que era hora de que ellos también tuvieran su tajada del pastel. Y así de golpe y porrazo, Progresópolis, la capital del endeudamiento y del enriquecimiento sectorizado, se vio plagada de tomas, protestas, paros y gritos desaforados de una masa de gente sin rostro que sólo pedía ser vista por una vez en su vida. La individualidad de los problemas se volvió una generalidad universal donde la espada era la educación, la bandera los bajos sueldos y la consigna una mejor vida para todos por igual.

El problema es que el gobierno de Progresópolis era sordo. Tenía las ventanas del palacio de gobierno tapiadas, sólo permitiendo entrar el sonido cuando la gente dormía. Así y todo, llegaron rumores acerca de los estudiantes que tenían tomados colegios y universidades, dejando de estudiar porque algo querían sobre las platas. La tropa de pinganillas no quería pagar lo que se debe. Lavinovsky, jefe del ala de educación espetó una frase que salvaría la situación: si lo que querían era dejar de estudiar, entonces, le daban vacaciones. Un problema menos en Progresópolis. Pero no era eso lo que buscaban los imberbes, que continuaron las acciones. Tampoco las medidas de parche sirvieron para esos tipos ecologistas que pedían dejar el país sin tocar impidiendo que el mundo exterior se pudiese seguir contentando con usar los recursos a diestra y siniestra, pagando, claro, su comisión al gobierno de turno.

Y día a día Progresópolis dejó de progresar. Porque todos los actores de la sociedad dejaron uno a uno de trabajar. Y cuando el gobierno se dio cuenta que no había pan para el desayuno en el palacio, que tampoco había papel higiénico, que sus hijos ya le decían mamá a la nana de tanto haber faltado al colegio, que sus choferes no los trasladaban, que los profesores no enseñaban, que las carreteras estaban tomadas... fue que decidieron escuchar. Pero fue tanto lo que escucharon que se volvieron locos de terror. Así que se metieron tras las puertas de palacio y las sellaron para que no volviesen a ser abiertas nunca más. El Palacio del Statuo Quo quedó aislado del mundo. Así Progresópolis comenzó a ser llamada Protestópolis, una ciudad que no duerme por los cacerolazos, que vive en manifestaciones, donde nadie estudia, donde se trabaja sólo para comer y donde la gente aún tiene esperanza de que las cosas cambien... aunque en el fondo sepan que los dueños de la ciudad siempre se saldrán con la suya.


PD: cualquier semejanza con Santiago es mera coincidencia.

jueves, mayo 19, 2011

Patentando la vida silvestre

Creo que hace mucho no había tanto revuelo en Chile por una acción económica y energética como la que se propone con Hidroaysén, aprobada por 11 votos contra una abstención por personeros gubernamentales completamente controlados por los intereses del gobierno central, donde, horas antes de la votación, nuestro propio Ministro del Interior ya había dado su aprobación al proyecto. Un gobierno controlado por los intereses económicos y las promesas hechas a las grandes esferas del poder monetario nacional nos está llevando a una desazón y desconsuelo tal que finalmente nuestro país entrará en una revolución ciudadana como el chileno sabe hacerla: destrucción y gritos, sin propuestas reales.

A pesar de haber muchos científicos, profesores, catedráticos del tema energético, ONGs, fundaciones pro medio ambiente y una masa de gente que pujamos porque Hidroaysén no sea construida (ya que actualmente es innecesaria), el gobierno no ha hecho más que ponerse como los tres monitos y hacer como que no escucha ni ve lo que pasa, mientras se tapa la boca con promesas de protección ambiental hechas durante la campaña.

Pero este hecho específico no es la vergüenza nacional que sí se presenta ante nosotros con el negocio "visionario" que hizo el Gobierno de Chile entre cuatro paredes y sin consultarle a nadie. Chile cedió TODAS las semillas autóctonas de nuestro territorio a la empresa multinacional estadounidense MONSANTO.

¿Qué significa ésto?

Para ponerlo en términos sencillos, todo lo que MONSANTO haga con las investigaciones genéticas de estas semillas, incluidas las nuevas cepas transgénicas que creen para mejorar o aumentar producciones de estos productos, serán cobradas como propias de la empresa. Es decir, si conseguiste unas semillas que vienen con el gen de Monsanto y plantaste tomates, ellos irán tras de ti (como lo hacen actualmente con granjeros en toda Norteamérica) y te harán un juicio por varios millones de dólares.

El punto es que Monsanto identifica los genes que harán más productivos o más longevos ciertos frutos o verduras. Al identificarlos, los patenta. Pero... ¿y si el gen naturalmente aparece en un cultivo? todos sabemos que las variaciones evolutivas son pan de cada segundo en nuestro planeta... ¿cómo probar que no fue con una semilla de Monsanto? no se puede. Es lo mismo en el caso de gente que plante con las semillas de Monsanto y el polen de esos cultivos llegue a otras parcelas. Esas personas tendrán cultivos naturales mezclados con los del polen de Monsanto. ¿Como diferenciar un tomate transgénico de uno normal a simple vista? Tal vez deberían ponerle genéticamente una "M" en la cáscara.

Por desgracia esta política de la multinacional no es nueva. Desde hace años luchan por patentar los cerdos. Si. Aunque no lo crean, los cerdos podrían ser propiedad de una sola empresa como especie. Y si ellos determinan que hay un gen que hace a los cerdos ser más grandes y patentan ese cerdo, mejor no críes chanchos. Porque puede ser que uno salga con ese gen y te demanden por 10 millones de dólares. Y no importa si te comiste el chancho; la demanda sigue hasta destruirte.

Esa es la política de Monsanto, amedrentando a quienes tienen cultivos naturales y orgánicos, ya que son la respuesta natural a una gran masa de personas que ya no quieren alimentos transgénicos. Nuestro Chile, tan inocente, simplemente se abrió de piernas y ni siquiera pidió un condón por las dudas. Vendieron TODO. Así que prepárense, porque de nuestras manzanas rojas, tomates con poca pepa, naranjas de exportación, duraznos conserveros, es muy posible que pronto sepamos que no fueron predispuestos naturalmente a ser sabrosos y coloridos, si no que el espíritu santo de Monsanto les había dado el milagro de ese gen que los hace tener esas características. Y tendremos que pagar por haber osado tener en nuestras tierras algo que ellos patentaron basado en nuestras propias semillas.

Bienvenidos al nuevo orden mundial. El control de las alimentos, las cosechas, los animales, es lo que hará a un país más fuerte que al resto. Y USA lo sabe.

miércoles, abril 27, 2011

Palabras soñadas

Hoy me levanté y al lado de mi cama estaba uno de mis cuadernos con estas palabras escritas. Es mi letra imprenta.. no la uso para escribir ideas o pensamientos... no recuerdo haberlo hecho en forma consciente...


Vivo una vida que no es mía
toco con manos prestadas
en mí late un corazón muerto
que se derrite a la luz del día

Hablo con palabras que no son mías
veo el futuro con otros prismas
caigo sobre hojas sin brisa
para sentir que ya no hay prisa

He detenido el tiempo
lo he avanzado sin mirar
lo he retrocedido mil veces
incluso me he permitido dejar un minuto respirar

No soy amo de nada
no tengo tiempo a mi haber
los granos de arena caen severos
el último no me dejará ver

¿Qué sabes de mí?
nada
¿que quieres de mi?
todo
Una vida llena de sueños rotos
y unas manos curtidas son todo lo que tengo

Mi mirada ya perdió su brillo
mi piel muestra las huellas de mi pasado
mi pelo flota en un viento
que parece acabarse a cada momento

La oscuridad ya no me protege
¿qué haré ahora para escapar de mi?

miércoles, marzo 02, 2011

La causa perdida

Siempre creí que el mundo giraba para el lado de quien lo quisiera hacer girar. Bueno, también creía que el mundo era un lugar donde todos podían ser felices de algún modo y tener oportunidades y que las cosas se podían hacer bien si uno realmente tenía ganas de hacerlo. La vida, por desgracia, ha ido matando esos sueños uno a uno, porque la misma gente que vive aquí me ha desilusionado demasiado y demasiadas veces.

Pareciera que la forma de ser feliz y vivir con las condiciones que uno quiera y no las que te impone la sociedad es pasar a llevar a todos, limpiarte el culo con las leyes y no tener ninguna clase de conciencia. Pepe Grillo está francamente desempleado hace años, nadie le hace caso a un grillo llorón que te reta por todo.

El factor que inspira mi crónica es la innegable capacidad de mi país para meter la pata una y mil veces a sabiendas que está cometiendo un error. No es algo sólo de política gubernamental (que mucho tiene que ver en todo esto) si no algo mucho más, algo que que llega hasta el tuétano de nuestra idiosincrasia. Pensaba escribir sobre la central aprobada en Castilla o de los delicuentes que tienen tomada la ANFP o de los negocios millonarios que logra la firma de los ex socios de Hinzpeter hace gracias a las influencias del Ministro del Interior, o el montaje que éste hizo con el pakistaní, o de las promesas incumplidas por Piñera, de la ida de Bielsa o simplemente de la desigualdad social en que vivimos por culpa del lastre empresarial que nos subyuga por el transantiago. Pero recapitulando, me di cuenta que tantas injusticias y problemas sociales, engaños y fraudes atañen a un factor común: la condición de ser chileno.

El chileno vive quejándose de que el país es una mierda, que la gente es flaite, que los recursos están mal repartidos, que la vida es injusta, que nuestros vecinos nos odian y que nos va mal en el fútbol. El chileno es un inconformista fome y flojo, reclama desde la comodidad de su sillón comprado a 48 cuotas y que le durará apenas un año antes de que esté completamente manchado y meado por el gato. Decide sobre cosas sobre las que no tiene poder, reclama gritando a la tele y desprecia desde el otro lado de la calle. El chileno busca la aprobación del resto, pero no el individualismo. Un chileno siempre quiere destacar, pero no demasiado... sabe como son los otros chilenos. Claro, porque un chileno que se destaque solo, que sea bueno en lo que hace y que muestre una vida intachable tiene que tener algo malo escondido... porque no está mostrando lo que todos los chilenos tienen y que se jactan de poseer... esa "picardía". Y ese concepto del año de la pera me hace hervir el buche de gusanos, como diría el gran Pedro Picapiedra. Porque parece consensuada a nivel nacional la actitud "pícara" de la población general del país; esa misma que lleva a todos a quedarse con el vuelto de más, que si a alguien se le cae un billete se lo guarda aunque la persona esté a su lado, que se queda con todos los encendedores que pide, que no paga su cuenta y se hace el loco para que sus amigos la paguen, que pide veinte licencias post parto, que se hace el tonto para no pagar la entrada de la disco y después reclama adentro porque no le dan el trago que venía de regalo.

Si, el chileno es un cara de raja con todas sus letras. Le encanta renegar de su pasado indígena, causa de mofa y bulling; le molesta ser comparado con peruanos y bolivianos, pero un brasileño o un argentino sí son dignos de estar a su nivel; se creen estadounidenses o ingleses de América Latina cuando apenas si conocen 4 palabras de inglés. El chileno no lucha por sus sueños, espera que se le cumplan, le gusta el desafío fácil, la entrega inmediata de las regalías y por supuesto la glorificación por lo que cualquiera en su lugar podría haber hecho mejor. El chileno odia al que puede hacer algo que él no, rechaza cualquier influencia extranjera hasta que todos están hablando de ella y se siente tan fuera del rebaño que la acepta como propia y llega a tornarse fundamentalista. Qué decir de las tendencias musicales de moda o el reality de turno. El chileno del pueblo tomará partido de inmediato por el personaje más humilde o el mino de turno; el Chile de plata no lo verá, pero le interesará que repercusión tiene para sus productos; el Chile intelectual dirá no verlo, pero se mantendrá al tanto de lo que ocurre porque siempre hay un renegado de su grupo que no aguantó ser nadie y se metió al programa por unos minutos de fama.

El chileno es uno de esos animales raros de analizar. Dice tener un gran corazón, pero realmente ayuda cuando no hay otra cosa que hacer. Por eso la Teletón pega tan bien aquí. El chileno es flojo para todo, pero para ayudar lo es más aún. Prefiere ser una mierda con todos los indigentes los 364 días que no hay Teletón para después sentarse 27 horas a ver la desgracia ajena y sentir por primera vez que es una persona afortunada. El corazón se le remueve y dona sus 5 lucas, pensando que ya hizo algo grande, porque en realidad ya compró la canasta de productos asociados, esos mismos que pertenecen a las empresas que donarán cientos de millones mientras dejan de pagar miles de millones en impuestos por hacer caridad. Todo chileno dirá que es caritativo porque redondea el vuelto en la caja del supermercado para la Fundación de los Niños Afectados por lo que esté de Moda.

El chileno promedio vive la vida que no quiere, con el sueldo que no quiere, soñando con cambios que nunca logrará porque le da una real paja levantar el culo del sillón y hacerlos. Reclamará contra el empresario que se llenó de plata mientras él sigue igual que siempre, gritará porque el suelo mínimo es injusto, pero no marchará para cambiar las cosas y dejará que los artistas, hippies y jóvenes estudiantes que no tienen nada mejor que hacer lo representen. Dirá que es un activista ambiental porque apoya la causa contra Hidroaysén en facebook, pero jamás se inscribirá en una fundación o movimiento tipo Greenpeace o WWF.

El chileno golpea la mesa y luego silba, para que nadie sepa que fue él. Es un reclamón demasiado cobarde para hacer cambios reales en su propio país. Por eso es que tenemos la soberana cagada aquí. Porque como reclamamos echados en el sillón, los empresarios mantienen los sueldos bajos y presionan a los gobiernos para evitar leyes que tengan más programas sociales y beneficios monetarios para los trabajadores; los políticos hacen lobby y aprueban leyes y proyectos que consumen recursos, vidas, ecosistemas y simplemente les importa un rábano... es que saben que veinte mil "me gusta" en facebook realmente no significan nada; los dirigentes que no se sienten a gusto cambiarán siempre al DT o al presidente que hace las cosas correctamente y no les permite robar; el diputado seguirá ocupando recursos públicos para mantener a su amante y el senador seguirá recibiendo coimas para rechazar proyectos que cambien algo; las farmacias pagarán unas multas ínfimas y traspasarán esa deuda a los precios de los remedios para seguir timando a la población vendiendo cada tableta diez veces más cara que su valor real; el chileno promedio seguirá haciendo la revisión técnica trucha, dejará de pagar las cuotas de las tiendas que por lo demás le roban peso a peso con cobros que nunca están completamente justificados; el chileno dirá que no paga el transantiago porque es injusto que le cobren tanto. Los chilenos en general ocuparán su "picardía" para vengarse de la "picardía" del resto que tiene más poder sobre ellos.

Y este es un cuento de nunca acabar. Chile no cambiará nunca, porque está lleno de gente que deja que la vida les pase por delante, que reclama hoy, pero mañana lo olvida, que no tiene conciencia de su entorno y que tampoco se la juega por cambios reales.

Chile es el país de la aceptación por cansancio. El país perfecto para que los demás triunfen a costa nuestra.

viernes, enero 28, 2011

El disfrute

La cosas son extrañas. La gente es extraña. Pero hay algo que siempre me ha llamado la atención: el que todos queremos lo que no tenemos o nos preocupamos de lo que hemos perdido sólo cuando lo perdemos.

Las relaciones humanas muchas veces velan por un estado de Status Quo eterno, en el que los errores, fracasos, aciertos y triunfos se ven más como una amalgama de hechos sin sentido en pos de una misión única que, como la gran variabilidad propia de nuestra vida, es constantemente vapuleada por las circunstancias personales y externas.

Me he dado cuenta que somos muchos quienes buscamos una seguridad aparente en pos de una locura constante. Cada día nos levantamos a una rutina que sabemos que forzadamente intentamos mantener en el esquema sistémico y que finalmente no nos proporciona nada de lo que realmente necesitamos porque estamos en busca de nuevas experiencias constantes... o las mismas en distintas variantes. El punto es que la sociedad nos indica horarios, deberes, derechos y demases, pero siento que hace falta un derecho y un deber inclaudicable de preservar para nuestra vida: el derecho a disfrutar. Y el disfrutar es algo que parece que nuestra sociedad interpreta como algo malo. Cada vez que disfrutamos siempre hay alguien diciendo "no te vayas a acostumbrar"... ¿Y qué si me acostumbro?

El problema es que no vemos el poder del disfrute en nuestra vida. Estamos tan metidos en como vivir para que la sociedad nos acepte, con sus cuentas, sus fichas, sus leyes, sus obligaciones y millones de etcéteras más, que se nos olvida que la vida es una y que si te mueres mañana las cuentas serán lo menos importante en tu vida. El disfrutar de las pequeñas cosas, de los momentos, de esos destellos de alegría, amor, deseo, amistad, compañerismo y a veces los mismos valles tranquilos de la soledad absoluta, son los que hacen de cada día uno distinto, un mejor o peor, uno que valga la pena vivir.

¿No te dan ganas a veces de dejar de pensar en qué harás mañana y pensar en que estás haciendo hoy? La proyección es la que mata nuestro presente. La vida se pasa en planes y proyectos, de los cuales pocos ven la luz. A veces es mejor quedarse sentado mirando por la ventana y fumar un cigarrillo mientras la gente corre, grita, pelea y muere luchando por lograr sus metas. La vida puede ser tan distinta si sólo te pones a mirar con atención. El tiempo pasa más lento si te dedicas a observar. La idea es que dejemos de pensar en mañana, dejemos de sentir que debemos ser rectos, puros, virginales y centralizados, ser un puto engrane más... porque los engranes no tienen sueños, los engranes no saben reír, los engranes no sienten el calor de un abrazo y no pueden gritar de alegría.

Si, la vida puede ser una soberana mierda en muchos aspectos, pero al fin y al cabo es sólo el tránsito entre momentos de placer y disfrute.

viernes, diciembre 31, 2010

Adiós 2010

Hubo días en los que creí que el 31 de diciembre no sería una fecha que lograría ver.

Sí, fue un año difícil, lleno de baches, dudas, rabia, tristeza, golpes, autodestrucción y donde muchas veces el tirar la toalla era una opción demasiado tentadora.

Este año fue raro. El peor de mi vida en muchos aspectos, si. Pero no puedo decir que fue un año mal vivido. Partió horrible, me separé del amor de mi vida después de 14 años de relación. Fue duro dejar atrás el único proyecto de vida que tuve alguna vez, apagar las luces de mi futuro y cerrar la puerta a lo que alguna vez fue la confianza plena e incondicional a una mujer. La desilusión se convirtió en el mayor alimentador de la ira que me consumió por meses y ahora es la misma que apacigua mis tormentosas aguas internas.

El terremoto me encontró sin hogar, viviendo de allegado donde mi hermano, a sólo días de haberme separado. El vivir ese mes con su familia, bajo su techo sin pedir nada a cambio, apoyando cada paso, cada tropiezo, cada locura y cada lágrima sin preguntar, sólo oyendo una y otra vez mi voz gastada de contar lo que sentía. Les estoy en deuda por el resto de mi vida.

Encontrar un departamento donde vivir fue un problema aparte y la única solución que encontré fue el lugar más terapéutico que pude encontrar: frente a la casa donde la conocí. Irónico ¿no?

Por otro lado me reencontré con alguien que jamás pensé que se convertiría en una piedra de tope y un pilar para que no me dejase vencer por la pena y el dolor. Álvaro, mi gran amigo de la infancia, ese que había desaparecido durante años de mi vida y que ahora me apoyaba de una manera incondicional y sin preguntas, sacándome del hastío, llevándome a conocer nueva gente, haciéndome parte del proyecto de Metalstar y dándole a mi hígado proporciones insospechadas.

Jesucristo Metalstar (JMS) fue uno de los puntos álgidos de este año. Por primera vez en mucho tiempo me sentí útil, pero sobretodo reconocido, no siendo la sombra de alguien o quien hacía el trabajo para el crédito de otros. Conocí grandes personas, personajes extraños, locos y muchos que me sorprendieron, dándome una amistad que me emocionó por su entrega fácil y completa. Me sentí parte de algo importante para mí, me sentí yo de nuevo.

La vida como trabajador independiente nunca se me hizo tan difícil, pero gracias a Paolo Di Girólamo y Oscar Furman, esos incondicionales que siempre me han dado una mano y a quienes siempre les he respondido de la mejor manera, las cosas no pasaron a ser tan desesperantes. Logré sobrevivir muchos meses hasta que la máquina me consumió y tuve que meterme a trabajar en una agencia.

Después del Metalstar también viví una etapa de ajuste interno. Darme la oportunidad de dar vuelta la hoja, de conocer otras personas, mujeres locas, buenas, entretenidas, sexys, tiernas, pero sobretodo mujeres que al parecer nunca fueron escuchadas. Me di cuenta que este año me hice de muchas amigas (con y sin ventaja) las que encontraron en mí un hombro en quien apoyarse y que a cambio me dieron el cariño que necesitaba. Les doy las gracias a cada una de ellas.

Perdí a personas importantes, amigos, madres de éstos, personas a quienes admiraba. Por desgracia un parte de mí dejó de sentir las penas como antes. Tal vez me puse más insensible, quien sabe. Espero que todos aquellos a quienes acompané hayan sentido o entendido el esfuerzo que fue para mí estar en esa situación. Les pido disculpas si no fui un mejor apoyo, no estaba bien.

Fue un año que me dio mucho tiempo para pensar, para preguntarme mil veces las cosas, para decidir por primera vez en mi vida ponerme sobre todo el resto. Siempre consideré que debía estar en un nivel más bajo que el resto, preocupándome de todos, haciendo que todos crecieran, que todos fueran felices, pero nunca me preocupé de mí. Y si hay algo que rescato de este año es que me di cuenta que soy lo único que realmente tengo. Y por primera vez en mi vida me acepté, con mis aciertos y fracasos, mis virtudes y mis defectos, tal cual soy. Y desde ahí partió una transformación que hasta ahora me ha llevado a dar pasos que no creí posibles. Si hasta me hice un tatuaje, po.

Volví a la música. Después de años volví a componer y no he parado de hacerlo. Formé un grupo y las cosas van bien con ellos, al igual que mis proyectos paralelos. De la costumbre narcisista de grabarme salió algo inesperado como fue la aparición en TV y en radio de mi canción a los mineros, las miles de descargas por internet, la entrevista para la BBC y otras cosas. Buenas noticias fueron la difusión de "Esta conversación podría ser grabada" en Argentina y de mi podcast "Disco Stop" en Argentina y ahora en Venezuela. La noches de karaoke me sirvieron para lidiar con mi falta de confianza en el escenario, el conocer personas talentosas y volver a reírme con ganas, como pensé que no podría volver a hacer.

Fue un año difícil, especial, duro, molesto, pero que a la vez me hizo crecer mucho. En el fondo, aunque me duele admitirlo, fue un año necesario en mi vida. Una gran amiga me dijo una vez que el universo abre muchas ventanas, espacios para que tengas la oportunidad de crecer, de avanzar y encontrar un objetivo en la vida. Yo dejé pasar muchas ventanas en pos de realizar los sueños de otros. Y parece que al universo no se le ocurrió nada mejor para zamarrearme que darme un hocicazo en el piso que nunca se me olvidará en la vida.

Así que me despido de tí, 2010, a sólo un par de horas que te mueras totalmente y que por fin podré decir que no me derrotaste, que no importó cuantas veces me golpeaste, aquí estoy, parado, firme, mirando hacia adelante y sabiendo perfectamente quien soy y de qué soy capaz.

Adiós 2010. Muere en paz.

jueves, diciembre 16, 2010

Sueños

La forma más simple de ver la vida es la que nos implantan desde niños, esa que se basa en la progresión casi aristotélica de avance que mezcla logros, recuerdos, ambiciones y reconocimiento. Pero hay quienes vemos la vida de una manera distinta, como dijo un tipo el otro día en un bar, más "brechtiana" (concepto que no escuchaba desde que estudiaba la carrera). Y se refiere a la vida vista en momentos, situaciones, no en una progresión constante o un seguimiento de consecuencias estilo "efecto mariposa". Es el gozar y sufrir alternadamente. La vida es así, llena de sinsabores y de alegrías, de dulce y agraz como diría Carcuro.

El punto es que habemos algunos que somos felices con ese estilo de visión de la vida. Bueno, yo lo era. Ahora transito entre dos realidades paralelas. Es extraño. Hasta este año tenía contadas las veces que soñaba. Máximo 5 o 6 veces en año. Siempre dormía soñando negro. Un tronco tenía más imaginación onírica que yo. Pero este año cada puta noche sueño. Y los sueños son reales, mezclan recuerdos con situaciones creadas y terminan haciendo de cada mañana una lucha constante por determinar que es realidad, que es sueño y que es pesadilla. Porque hay días que despierto de un recuerdo y creo que estoy soñando en esta realidad. Hay veces en que tengo una pesadilla y me alegro de estar aquí despierto y otras en que el no quiero despertar del sueño y caer en esta pesadilla...

Y no se como escapar. Cada día duermo menos, no quiero cerrar los ojos y volver a vivir cada noche lo mismo, una y otra vez, sin medios, sin armas, sin coraza, sin protección alguna, caminando por las napas de mis proyecciones oníricas a pecho descubierto, muriendo, matando, cayendo y destrozando todo a mi paso. Sueños que son sólo eso, sueños, pero que cada vez me vuelven más insomne.

Dormir o no dormir, esa es la cuestión.