Crónicas de la vida diaria. Las cosas que vemos, las que no y las que simplemente no queremos ver.
viernes, noviembre 26, 2010
La brecha
viernes, noviembre 05, 2010
El Chile que nadie quiere
martes, agosto 03, 2010
La flaca
sábado, julio 03, 2010
Ella baila sola
lunes, junio 14, 2010
Poetas perdidos
Mientras veía uno de esos programas mundialeros tan vacíos que están de moda por estos días y me tomaba mi cerveza negra que tanto me gusta, llegó un viejo sucio y barbudo a darme la mano. Me miró directo a los ojos y con un inentendible español mezclado con varios grados alcohólicos y un aliento que parecía venir directo de una fiesta de la vendimia, me dijo "soy poeta" y me lanzó encima tres fascículos que decían ser "libros de poesía". Inmediatamente le dije que no tenía más dinero (lo que es muy cierto por tanta salida en la que he gastado plata que no debí) y que siguiera su camino. Pero él insistió y me espetó el argumento de "léalo, no tiene que comprarlo". Y como soy un maldito cabrón, dije "ok, me quieres hacer creer que voy a comprarlo así, te voy a hacer perder el tiempo". Así que me puse a leer el fascículo mientras levantaba mi vaso de cerveza y sorbeteaba unos tragos cortos, pero sin despegar la mirada del texto. Y lo que en un principio era una broma bastante cruel se convirtió en un verdadero interés por leer los poemas. Resultó ser que este hombre era un poeta de tomo y lomo, con una rima muy extraña, pero a la vez envolvente y directa. Y cuando vi que llevaba un tercio del texto leído y el tipo seguía a mi lado, me disculpé. Le dije que realmente su poesía era perfecta, sin remilgos, sin aires de grandeza, era simple, pura y llana poesía. Le entregué el libro con una mueca de decepción y hastío, pensando en todo lo que había gastado ya en espera de esa mujer mientras que con una mínima parte de ello podría haber seguido leyendo.
Y me dio mucha pena verlo irse, orgulloso con sus fascículos bajo el brazo rumbo a la siguiente mesa, repitiendo el mismo discurso, con las mismas pausas y el mismo aliento. Cuántos artistas y poetas habrá en esta ciudad vendiendo sus obras en paupérrimas condiciones, intentando mostrar quienes son, evidenciando ese talento tan esquivo para algunos y tan natural para otros. Y cuántos de ellos nunca darán a conocer su arte. Quizás algún día los poetas perdidos y los artistas olvidados sean honrados con algún monumento. Por ahora sólo podemos aceptar las migajas de su talento marchito.
jueves, mayo 13, 2010
La nueva interpretación
Hace un par de días Benedicto XVI, excelentísimo Papa de la Iglesia Católica, Santo Padre de la Iglesia y máximo pastor de las ovejas occidentales, dio una conferencia de prensa muy austera sobre el avión que lo transportaba en una nueva gira (y dicen que la iglesia tiene problemas de dinero...) En esta rueda de prensa Benedicto "Palpatine" XVI dijo que algunas cosas (por primera vez en siglos) pueden ser reinterpretadas. Y habló de las epifanías de Fátima y sobre el fin de la iglesia predicho en aquella ocasión y el fin de los tiempos contemporáneos. Y atinó a decir que su interpretación nueva y fulgurante es que se refiere a los curas que competen pedofilia y abusos dentro de la propia iglesia. Digamos que se las dio de profeta interpretando la caída del templo y su reconstrucción en 3 días. Pero la diferencia es que a él no lo escuchan. ¿Porqué? porque la iglesia católica pasa por su peor crisis. Una crisis que no puede ser sanada con nada excepto reformas fundamentales en su estructura y dogmas.
Por primera vez en siglos los sacerdotes y obispos discuten sobre eliminar el celibato como una regla prioritaria del sacerdocio y dejarlo a la propia elección. También se alzan por primera vez voces para que las mujeres puedan ser sacerdotisas, para que no se trate al homosexualismo como una enfermedad o una elección (el mayor error que cometieron fue decir que no hay homosexualismo en otras especies cuando hay demasiado casos comprobados), para que la iglesia deje la política de lado y se dedique a lo que tiene que hacer y muchas otras cosas que es demasiado largo de cuantificar. Pero todas estas voces se pierden en el viendo del conservadurismo extremo, la pechoñez de algunos y sobretodo la venda que ciega al Vaticano y su séquito de dirigentes eclesiásticos que siempre han aprobado el sistema de statuo quo antes que cualquier otra posibilidad de reforma o crítica a la forma en que hacen las cosas.
Este es un momento muy importante para esta religión. Se vienen tiempos difíciles, extremistas, fundamentalistas y dogmáticos que chocarán con las corrientes reformistas y liberales que se escuchan en todo el mundo. Cuando estamos aún en las primeras etapas de este milenio es impresionante encontrar tanta ciencia y tecnología conviviendo a la par con pensamientos creacionistas y dogmas anti ciencia. Pareciera que nunca vamos a llegar un concenso sobre nada aquí.
Tal vez es hora de formar mi propia religión. El yoísmo.
domingo, mayo 02, 2010
Leyendo nuevos libros
Y es que entre toda la vorágine que estoy viviendo, desde que me separé no he podido dar la vuelta a esa página del todo. Aunque estoy tranquilo, manejo mi vida bastante bien, vuelvo a leer y releo cada vez las últimas líneas de esa hoja esperando entender las cosas. Y tengo tomada la página desde una de sus esquinas hace mucho rato, pero la mano no me ha obedecido para dar la vuelta completamente y seguir leyendo lo que viene más adelante. Y otros en cambio tienen esa capacidad, leen rápido, dan vueltas las páginas como si fuesen cartas en un mazo y buscan la siguiente esperando una nueva emoción, una nueva forma de vivir. Y eso me ha afectado mucho.
Puede ser que internamente me he vuelto un adicto a releer las cosas en mi vida, pero también se muy en el fondo que las otras páginas que me esperan pueden ser distintas, mejores o peores.
Y hoy creo que estoy preparado, después de revisar bien la última página, de por fin pasar a la siguiente. Quien sabe que historias vendrán más adelante.
domingo, abril 25, 2010
Obituario
Cuando mi mamá falleció el 2003, hice un discurso que me salió muy rápido, sin trabas, como si hubiese estado guardado en mi subconsciente desde hacía mucho. Tal vez mi mente estaba esperando ese momento sin decírmelo, como quien guarda absurdamente un secreto que no tenía por qué ser guardado. Y el discurso fue emotivo, pero sobretodo chistoso. Recordé muchas de sus tallas, las tonteras que nos decía y algunas situaciones cómicas que tuvo en su vida. Y la gente perdió por un momento el rictus trágico de la muerte ajena y miró el ataúd con alegría sincera de haber conocido a mi mamá.
Hoy acompañé a una amiga, Alejandra, en el entierro de su padre, un hombre esforzado que trabajó toda su vida muy duro y que tenía múltiples males que lo perturbaban y le impedían hacer una vida normal. Fue muy lejos, en un cementerio llamado "Jardín Sacramental" en San Bernardo. La familia y algunos amigos buscábamos dar nuestro pésame, hacer sentir el apoyo tan magro y sin peso que todos damos en una situación en la que no puedes hacer absolutamente nada por esa persona; su dolor la consume por dentro, ninguna palabra ni frase hecha sirve para estos casos. Por eso, cuando la abracé sólo atiné a decirle "te quiero mucho". Pensé en lo burda y tontas de las palabras, podría haberlas ocupado en cualquier otra ocasión, pero salieron con una rapidez tal que mis labios se rebelaron ante mi cerebro que intentó en vano parar algunas de sus sílabas finales.
Cuando el sepelio se realizó vinieron los discursos y cantos de rigor. Y como siempre, todos quienes nos dejan en este mundo pasan a ser parte de esa casta que no tiene errores, que son casi perfectos. La muerte tiene esa capacidad única de limpiar todo cuanto hacemos mal y resaltar lo bueno exclusivamente. Y tal vez siempre debería ser así; seguramente nos querríamos más y pelearíamos muchísimo menos, pero eso es otro tema.
Lo que me insta a escribir hoy es que, al igual como yo hice mi despedida de una manera inusual para el entierro de mi madre, la Jana hizo su despedida de una manera que jamás había escuchado. No habló de su padre, a quien amaba y respetaba mucho, sino de quienes lo rodearon. Explicó que para ella su padre había sido un gran hombre gracias a todos quienes le habían acompañado en la vida, quienes lo formaron y apoyaron. Incluso les agradeció por ello y les felicitó por las grandes y bellas familias que con esa actitud han ido sembrando. Y fue la primera vez que un obituario me hizo tanto sentido. Porque todos somos entes unitarios, únicos e imperfectos que vagamos por este mundo buscando un objetivo. Siempre pensamos que nuestros logros son nuestros, pero también son de todos aquellos que han estado a tu lado. Tus fracasos son apoyados por ellos y tus triunfos son disfrutados con alegría sincera casi como si fuesen propios. Y de eso se trata. Si haces que los demás se sientan bien, tú te sentirás bien. Si logras ayudar a quienes te acompañan en este camino, es probable que a ti también te ayuden en otra ocasión. Pero no es por eso que debemos hacerlo, tiene que ser por la genuina razón de que no tenemos nada mejor que ofrecer a este mundo que hacer que quienes te rodean estén mejor.
Y tal vez por eso los obituarios son tan importantes, porque en el momento de mayor dolor te hacen sentir reconfortado; y nos hacen entender que todos (cual más, cuál menos) fuimos grandes personas en algún momento de nuestras vidas.
lunes, abril 19, 2010
La nueva forma de gobernar
¿Qué ha pasado? todo y nada. ¿Por qué? porque nuestro nuevo gobierno encabezado por Piñera y sus Chicago Boys se ha visto en la precaria situación de ver que todo lo que criticaban no era tan fácil de cambiar y que todo lo que creían poder hacer mejor están a mucha distancia de lograr siquiera de igualarlo. Y es que su inexperiencia se les nota a la legua. Es cosa de ver a quienes han ido ocupando los cargos que fueron desdeñados por los cabecillas y mandamases de la derecha, como las vocerías, subsecretarías, seremis y otros. Y es en este nivel en el cual Chile realmente se mueve. No crean ustedes que Chile lo maneja el presidente o que el congreso hace algo que cambie tu vida de un día para otro. Todos los procesos gubernamentales en los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) comprenden procesos largos, tediosos y llenos de revisiones y contrarevisiones para aunar mejor todas las opiniones. Es así como una idea muy buena termina siendo un barniz del original y dejando mucho como estaba sin arreglar nada de fondo.
Pero en el caso de los seremis y subsecretarios eso es distinto. Muchas decisiones se toman en estas instancias, lejos de la mano protectora del presidente y bajo la mirada perdida del ministro. Y si pones gente sin experiencia o sin manejo de las situaciones, tendrás un gobierno muy poco estable.
Otra cosa que he notado es la improvisación. Ya que en el conglomerado no tienen suficiente gente para llenar los cupos, llaman a personas que cumplen funciones parecidas pero en lugares donde la presión por ese tipo de trabajo es infinitamente menor. Es así como el encargado de prensa renunció al poco rato, ya que por culpa de su nuevo trabajo (cambió la dirección de su diario en Osorno por el trabajo en la Moneda) perdió a su mujer y las ganas de seguir trabajando. Así que tomó todas sus pilchas y se mandó a cambiar de nuevo al sur. Y bien por él.
Estaba claro que el inicio de un gobierno como éste iba a ser raro, lleno de errores y sobretodo mucho bla-bla y pocas soluciones. Lo peor es que ni siquiera el presidente cuenta con la empatía para revertir esto. Claro, porque todos conocemos a Piñera y su infinito afán de figurar, de hacerse ver y de dejar huella. Es la personificación del político rancio de principio de los 70 en USA, cuando se sacaban fotos con los hippies mientras hacían leyes que promovían guerras contra las que los hippies luchaban. Por eso me dio tanta rabia ver cómo la imagen que Chile había alcanzado en el exterior con Lagos y Bachelet se iba al carajo con un "Do yo want to see my watch?" lanzado sin tapujos frente a un Barack Obama que no entendía porqué un tipo como éste copiaba las ideas de su mujer. Escucharlo en el podio hablar su excelente inglés con el acento más latino tercermundista de la historia y sus trajes 4 tallas más grandes me dio escalofríos. Qué decir cuando supe que se había ido a trotar con el presidente de Colombia y sólo trotó la primera cuadra para que le sacaran fotos. Ese tipo de cosas hacen que todo lo que pensé de Piñera siempre se confirme punto por punto.
Una pena para el país, pero una alegría sincera para los medios de comunicación. Tendremos circo por varios años, un circo pobre con un señor corales de traje 4 veces más grande y al que le faltan los leones, el domador y los trapecistas, pero que está rodeado de muchísimos payasos.
martes, abril 06, 2010
La resurrección
Yo considero que la creencia en este momento es un salto de fe al vacío oscuro y sin vuelta. Para quienes son agnósticos está claro que es imposible. Para quienes creen en Jesús es algo obvio y no se puede siquiera poner en duda. Y las generaciones de creyentes han pasado de boca en boca la historia del hijo de Dios que renació entre los muertos, sembrando la esperanza en el poder y la gloria de quien alguna vez en los años finales de la vida del hombre, nos vuelva a la vida en su santo reino.
Para mí es algo indescifrable, porque en todas las ocasiones que he cruzado la línea del análisis frío y calculador, la historia me parece muy bien armada por quienes quieren que nos la traguemos; pero luego aparece mi ser interior, ese ser espiritual que se mantiene muy alejado y escondido entre mis entrañas que me dice "en algo hay que creer". Y es entonces cuando me cuestiono la real causa de la necesidad de creencia en algo divino. Y me parece que es por la necesidad de pertenencia. En algunos casos (como debió pasarle a la mayoría de ustedes) son bautizados antes de poder decidirlo por sí mismos. Y entonces, la tradición familiar se convierte en el dogma, no por convicción, sino por obligación. Y desde ese minuto es que la creencia religiosa se convierte en algo muy poco sustancial. El pensamiento lógico más precario puede echar por tierra todo lo que plantean las religiones, ya que su único fundamento es decir ante cualquier duda "es un acto de fe".
Admiro a quienes creen en algo tanto como para odiar a quienes no lo ven como ellos. Me encantaría saber que se siente estar dentro de una burbuja tal en la que nada pueda ser revelado como improbable. Aunque fui acólito durante muchos años y estuve a punto de ser seminarista, nunca llegué al punto de creer que tenía la verdad absoluta. Y es que siempre me pareció que todas las religiones apelan a lo mismo que los mitos: la explicación divina para los hechos naturales extraordinarios. Es por eso que me parece tan extraño que todos por su parte traten de tomar las banderas de la única verdad. No existe una religión pandémica, una que reúna a todos en un solo credo, porque es imposible generar una creencia tal, sin base ni pruebas, que convenza a todo el mundo.
Por eso que cada vez más las sectas se están convirtiendo en una fuerza importante dentro de las vetas religiosas, los cultos de pocas personas, más extremos, cerrados y sectarios permiten un mejor manejo del control sobre sus feligreses.
Hay veces en que digo "es necesario creer en algo más". Pero hace algún tiempo le he encontrado toda la razón a Lennon cuando escribía esa canción en que no creía absolutamente en nada, sólo creía en él.
martes, marzo 02, 2010
La conspiración
Y muchos ha hablado de una conspiración, donde los gringos, aprovechándose de la naturaleza sísmica de nuestro país, probaron en nuestras tierras una bomba sísmica. No se si sea verdad, pero tanta coincidencia me hizo erizar los pelos. Porque no sólo las mediciones fueron exactas a minutos de ocurrido (cosa que la ONEMI no pudo hacer hasta casi una hora después) sino que además hubo una precisión exacta en las réplicas en su ubicación en profundidad.
En Afganistán e Irak (placas completamente distintas) también hubo temblores... dos países problemáticos para USA. Y ya que la bomba sísmica es perfectamente plausible... ¿no podría ser el principio de una guerra y de una campaña de eliminación de amenazas sin que lo supiéramos?
No lo sé. Lo único que tengo claro es que después de este terremoto cualquier teoría me parece válida.
Y si no, igual se me movió todo.
jueves, enero 07, 2010
¿A quién le importa?
Las largas noches de verano siempre traen muchas cosas nuevas, excitantes, locas e incluso prohibidas. Y es que el calor desinhibe, ayuda a mejorar la confianza y logra que nuestra vida chata envuelta en un invierno oscuro, gris y de pocas palabras se convierta en un soleado encuentro para todos los tipos de personas que forman nuestro país. Esos encuentros sirven para viejos amigos, otros que nunca se han visto y por supuesto para que los famosos tengan un nuevo comienzo en los primeros meses del año. Y si los famosos tienen encuentros, es ahí donde aparece el espécimen humano que inspira estas líneas.
Hay uno de nuestros compatriotas a quien no le puedo tener sino mucho, muchísimo asco. Ese tipo es Víctor Gutiérrez. Ya en otra crónica hablé sobre su falta de tino y su incansable necesidad de atacar al difunto rey del pop en busca de su propia fama, ocupando declaraciones de un joven que años después en forma extraoficial se retractaría y al que su propio padre habría obligado a mentir para sacar provecho de la fortuna de Jackson. Ese mismo hombre ahora está bajo tierra; se quitó la vida a las pocas semanas, aduciendo persecución por parte de los fans de Michael. Yo creo que la culpa y el rechazo de su hijo terminaron por volverlo loco. Por su puesto Víctor jamás se refirió al hecho.
Volviendo al susodicho periodista, me encuentro intentando analizar su trabajo, el cual parece ser de tiempo completo y (según él) muy profesional. Aunque se refugie en sus “fuentes”, su “rigor periodístico” y sus “líneas investigativas”, Víctor es simplemente un zángano. Sí, lisa y llanamente. Porque mientras otros viven para lograr cosas, inventan, crean, actúan componen, bailan, animan shows o simplemente se ven lindos, Víctor con sus lentes de ratón de biblioteca los mira desde fuera, como un ente castigador, omnipotente y justiciero.
No hay famoso que se escape a su garra inquisidora; si el propio Jackson sólo logró un arreglo monetario (el que Gutiérrez orgullosamente dice jamás haber pagado) es difícil que los integrantes de la vilipendiada farándula criolla logren más que una recarga en la BIP!. Víctor es un zorro, sabe cómo hacer las cosas; se acerca sigiloso, buscando una entrevista que le permita destapar a alguien más famoso que el que tiene enfrente. Víctor nunca enfrenta a quienes acusa, eso sería impropio, no le gusta el debate. Lo suyo es la acusación, el dato “duro” usando a quienes tienen menos fama, belleza o intelecto que quien es la real víctima. Y cuando lanza la bomba, el investigador de los cahuines y la basura escondida de los famosos se regodea y se arregla la corbata mientras entra al set de “Primer Plano” para contar sus nuevos descubrimientos.
Ayer fue nuevamente una noche de luces para Víctor. Entró con toda la desfachatez de quien no tiene vergüenza y busca proyección y fama a costa de otros. Con sus papeles anotados como si fuesen los diez mandamientos del periodista de la farándula, se sentó por enésima vez en el set de “Primer Plano” para aceptar los elogios de los tres conductores que gozan con los trapos sucios de cuanto famosillo aparece en las pantallas. Gutiérrez se arrellenó en su asiento, disfrutando el momento. Con toda parsimonia y levantando el dedo de la justicia y la verdad absoluta apuntó a través de la pantalla a la alicaída “show-woman” Marlen Olivari. Con imágenes sacadas de una grabación personal, mostró la entrevista realizada a Karen Amenábar, una ex integrante de “Rojo”,quien es abiertamente declarada lesbiana y que contaba su verdad. En pocas palabras, Karen abrió la caja de Pandora para Víctor que vio una luz nueva, llena de brillos y colores que escribía su nombre en la historia: sería el primero en obligar a un famoso a admitir su homosexualidad. Así, el regordete periodista consignó cada frase en las que Karen afirmaba haber sido pareja estable de Marlen y que terminó siendo su único amor verdadero, puro e infinito, hasta que se sintió traicionada por la falta de consecuencia en los actos de Marlen.
Por desgracia no había otra cámara apuntando a Víctor durante la entrevista. Seguramente habríamos visto sus lentes empañados, excitado por la situación morbosa, pero sobre todo por lo jugoso del descubrimiento. Ahora nadie más que él tendría la posibilidad de destruir a Marlen y su imagen de sex-symbol. Gutiérrez agradeció los elogios de los panelistas, mientras Jordi, hablando desde la vereda de los afectados, se dignó a decir “habían rumores, pero ella nunca ha dicho nada”. Pero Víctor volvía sobre las imágenes y los dichos de Karen, afirmando que la verdad era una, pura, absoluta y necesaria; con sus lentes justicieros y sus hojas llenas de información clasificada se levantó de su asiento y enarboló la bandera de quienes no tienen voz, belleza, talento ni intelecto, de todos quienes envidian a los famosos porque jamás tendrán ni siquiera un hálito de lo que ellos han obtenido. Víctor se sintió henchido de gozo, disfrutando cada segundo del nuevo escándalo que destapaba en pantalla, preparando un libro para sacar todos los trapos sucios de la farándula y hacer caer cuanta cabeza medio famosa se encuentre a su paso. El gordito de los lentes se sintió una estrella, un referente, alguien importante, la vedette de la noche, destruyendo la imagen de otra vedette, esa que alguna vez fue la mujer más deseada de Chile.
Al verlo tan animoso, crítico y justiciero, me acerqué a la pantalla del televisor y le grité al vidrio que contenía sus colores: ¡A NADIE LE IMPORTA, ZÁNGANO!
miércoles, diciembre 09, 2009
Apagando un fuego añejo
Es aquí donde todo se vuelve nebuloso. Si, hay algo extraño en el aire desde hace meses y me viene dando vuelta la idea de que las cosas no son tan así como todos imaginan. Hace varios meses que una gran cantidad de caseríos del casco viejo de Santiago han quedado vueltos cenizas. Parece una epidemia; semana tras semana hay noticias de al menos dos incendios de caseríos, cités, edificios antiguos de bellas fachadas e interiores oscuros, hediondos y sobrepoblados de inmigrantes que cuando quedan en la calle se dan cuenta que hasta sus ahorros se han ido con el fuego. Y lo extraño es que ha afectado a barrios que están muy bien ubicados, en sectores completamente accesibles para los carros de bomberos, pero son tan explosivos que los voluntarios bomberiles no alcanzan a llegar hasta que es demasiado tarde. Y lo peor es que no queda nada más que la fachada escuálida que irremediablemente tendrá que ser botada para evitar alguna desgracia mayor.
Y es entonces cuando uno puede comenzar a conjeturar al respecto. ¿No será producto de la avaricia inmobiliaria? Claro, porque todos esos caseríos en su mayoría eran arrendados y subarrendados por dueños usureros y sin ningún tipo de vergüenza, quienes ganaban por cada persona que vivía en el lugar, así que si cabían veinte en una habitación, perfecto. Y ninguno arreglaba nada, no tenían ningún miramiento en cobrar, pero la gente vivía como indigentes. Entonces, si una casa de esas se quema de esa forma... ¿acaso un dueño así se dará el trabajo de reconstruir? Difícil se ve el panorama. Es entonces cuando las inmobiliarias llegan con su dossier de carpetas y un par de ejecutivos muy terneados acompañados de una bella mujer que cierra la comitiva. Y los dueños se ven ante el salvavidas divino: estos ángeles de la construcción les compran ese terreno quemado y desprovisto de cualquier utilidad en un muy buen precio y además ellos hacen todos los trámites y se preocupan de la demolición. Negocio redondo, ¿no?
Y da para pensar que tal vez todos estos incendios tengan un origen común, intencionado y lucrativo. En Argentina es una práctica usual, ya que los propietarios no quieren entregar sus casas, pero cuando se queman barrios enteros son las inmobiliarias las únicas que les pueden dar dinero por ese terreno yerto. Entonces ¿quienes son los grandes ganadores de la epidemia de incendios? ¡las inmobiliarias! Claro, porque si siempre son ellas las que se encargan (cual funeraria) de todos los trámites y hacen ofertas cuando todavía los fierros de la construcción están calientes por el incendio recién apagado, es cosa de unir los puntos y mirar la figurita que nos queda para colorear.
sábado, noviembre 28, 2009
El orgullo sincero
Eso es lo que pasó con Paula Sepúlveda, mi mujer. Siendo la encargada de gráficas para los reportajes de TVN nunca esperó recibir elogios ni ser ensalzada por su excelente desempeño. Con cuidado, profesionalismo y dedicación aprendió y realizó un trabajo para el que nunca creyó estaría suficientemente preparada, pero lo logró manejar, pulirse y perfeccionarse hasta un punto que sorprende gratamente.
Así fue como ayer, en el Teatro Caupolicán y ante 2000 personas, esta mujer se levantó de su silla y recibión junto al equipo de Informe Especial el "Copihue de Oro" máximo galardón entregado por el diario "La Cuarta" reflejo de la votación popular para reconocer a los mejores entre los mejores. Y por primera vez saboreó el éxito y el reconocimiento masivo, sin buscarlo, sin sentirlo un objetivo en la vida. Paula llegó a la cima siendo quién es y teniendo convicción en sí misma, sin mediar escándalos, pitutos o amiguismos.
Por eso le dedico estas líneas, porque es un ejemplo de perseverancia, de humildad y trabajo duro. Me siento orgullo de ser su esposo. Felicidades, Paulita.
viernes, noviembre 06, 2009
La Ola

Hacía rato que una película no me daba vueltas en la cabeza por tanto rato. Y es que la película alemana "La Ola" (Die Welle) es un radiografía a la sociedad mundial en su conjunto.
Partamos de la base que es sobre una clase de educación cívica hecha por un profesor que usa métodos modernos y de participación con sus alumnos. De esta forma les enseña sobre la Autocracia. Para quienes no conocen el concepto, la autocracia es el gobierno que uno o unos pocos ejercen sobre el pueblo con poder absoluto, no necesariamente a través de un golpe militar o de una guerra civil, pero que termina siempre en una dictadura cerrada, clasista y que desmedra todos los niveles sociales. El ejemplo más claro es el Nazismo en el Tercer Reich, pero también tenemos varios ejemplos latinoamericanos (Chile tuvo su pequeña autocracia con la dictadura de Pinochet y Patria y Libertad, la CNI y la DINA).
El punto es que siempre se ha pensado que una dictadura y un movimiento como el del nazismo es impensado en los tiempos modernos. Esta película nos revela que la cosa no es tan así. Siempre las masas pueden manipularse y así dar paso a la fe ciega, las agrupaciones extremistas y las muestras de repudio por quienes no forman parte del propio grupo. Y actualmente en Italia los jóvenes se han vuelto muy pro-fascismo, tanto así que se están agrupando en algo parecido a las primigenias patrullas de camisas negras o en el caso de la Alemania de Hitler, los camisas pardas.
Y es preocupante. Siempre el comunismo y el fascismo van de la mano de la alienación de sus integrantes, la degradación de los distintos y la prohibición de todo aquello que el régimen de facto determine proclive a intereses contrarios. La libertad de expresión es improbable en esas situaciones.
¿Alemania o Europa pueden volver a tener fascismo? Sí, es una posibilidad. Y no es una muy lejana. ¿Chile puede caer en una nueva dictadura fascista? Esperemos que no. Y de haber un pronunciamiento militar, creo que el pueblo chileno actual tendría muchos más cojones que nuestros padres y abuelos para rechazar tal indignante situación. La democracia no es la panacea que permite a todos la igualdad, pero hasta ahora es el único sistema que nos permite un poco de libertad creativa, social y cultural. Las oportunidades no llueven, es verdad, pero tienes la opción de ser quien quieres ser.
La vida de las dictaduras siempre es una constante en el mundo, auspiciadas por megalómanos ávidos de poder ilimitado y por seguidores, creyentes acérrimos de la palabra que un tipejo sin mucha cultura y con mucha autoestima, que es capaz de grabar a fuego en sus mentes las mentira con que alcanza el gobierno. Está en nuestras manos evitar que en Chile vuelva a ocurrir algo así.
martes, octubre 20, 2009
Santiasco
Los viajes interminables para encontrar lo que sea que necesites, todo está lejos, el clima muchas veces es apestante (sobre todo el invierno eterno que vive el sur de Chile y sus bosque mojados) y además no hay muchas opciones de surgir porque la mayoría de los empleos con una gama aceptable de variantes está en Santiago. Entonces... si Santiago es tan malo, feo y contaminado ¿por qué no se quedan en sus pueblos y dejan de venirse aquí a buscar pega? y además ¿qué tanto si soy de Santiago? a mucha honra cargo dos kilos de humo en los pulmones desde los 5 años, soy desconfiado hasta de mi sombra y tengo que soportar los hedores de 5 millones más que caminan a mi lado por la calle y en el metro. Pero aún así no cambio nada, Santiago es y será mi ciudad, aunque la critiquen, la tachen de antiregionalista y nos digan pedantes.
Soy Santiaguino ¿y qué?
miércoles, septiembre 23, 2009
Justicia Ciega
Hay momentos para todo. Los hay para escuchar, mirar, obedecer, sentir, admirar, reír, llorar, sufrir e incluso para amar. Los hay cortos, largos, ínfimos y eternos, sin que ninguno de ellos sea por tanto más o menos importante. Todos los momentos que llenan nuestra vida tienen un peso similar.
Pero hay momentos que parecen una vida y aunque tratamos de olvidarlos toda nuestra existencia, no hay vidas que nos permitan borrar lo que sentimos por su culpa. Y uno de esos momentos ocurrió hace un par de noches a las orillas del Canal de Ramón. Una pareja de jóvenes pololos (ella 14 y él 15) caminaban a las cero horas por el parque que bordea el canal. Habían visto una película en el cine Hoyts de la reina (al que soy muy asiduo) y luego el tierno pololo encaminó a la joven adolescente hasta su casa. La distancia era mucha, pero a esa hora las micros no pasan, así que se aventuraron amparados en la luminaria urbana.
Al llegar a la esquina de Eliecer Parada, un tipo de 28 años, sucio, maloliente, que se comía las uñas y que portaba un gollete de botella como arma, los amenazó, golpeando al muchacho, obligándolo a desnudarse, amarrándolo de pies y manos junto al río. Luego tomó por el brazo a la joven y la arrastró unos 500 metros para violarla en dos ocasiones.
Los vecinos fueron quienes se percataron de lo ocurrido, cuando la niña de sólo 14 años golpeó la puerta de una casa y reclamó ayuda. El joven, que ya sin voz seguía gritando por ayuda, fue socorrido por otros vecinos que lo encontraron colgando hacia las aguas del canal completamente desnudo. La familia de la joven, que alertados por la tardanza y por la extraña forma de contestar el teléfono que tuvo cuando estaba con su captor, la encontró cerca de su barrio, la llevó al IML y luego a un hospital. La píldora del día después fue recetada por un médico de la clínica alemana que la atendió con posterioridad, pero no pudieron encontrarla en ninguna farmacia del barrio alto.
Pero, más que píldoras, gritos o ambulancias, el momento más largo en la vida de esa joven fue cuando ese tipo sucio, maloliente y con mirada lasciva la penetró sin ninguna compasión, sin miramientos, disfrutando cada uno de los estertores que sistemáticamente reflejaban en el cuerpo de la muchacha el rechazo, el dolor, la rabia, la angustia y la desesperación de tener que soportar ser violada para salvar con vida. Esos minutos de congoja, esos minutos de silenciosa agonía que nadie percibió, que a nadie en ese momento le importó.
Ese momento es el que quiero rescatar. Quisiera atraparlo de alguna manera e insertarlo en la mente de todos los putos agresores sexuales y hacerlos vivir ese momento cada minuto, hora, día, mes y año de sus vidas, que sientan como les rompen el alma mientras les separan las piernas y les quitan la dignidad con el único propósito de causar miedo, terror y angustia, que sientan en su piel el roce que les cause asco, que se sientan minimizados, que cada célula de sus cuerpos sienta el terror y el desazón, la amargura de saber que jamás podrán sacarse el olor a ese monstruo que los viola. Sí, les haría esa tortura, repitiendo en ellos cada instante, haciéndolos víctimas de sus propios actos, de su propia mierda.
Ojalá pudiésemos darle este escarmiento a esa tropa de degenerados que usan nuestras calles como su zona de caza.
sábado, agosto 22, 2009
El otro periodismo
Creo que una de las personas que más admiro es mi mujer. No quiero parecer mamón ni nada, pero es así. Siendo una comunicadora audiovisual como yo, sabe mucho de muchas cosas, es la gracia de esta carrera, en la que hay que saber de todo para hacer propuestas nuevas. Pero a pesar de todo lo que la admiro por su capacidad cognitiva, su sentido del humor, su perspicacia, belleza y varios otros atributos que no es necesario nombrar en detalle, tiene un placer culpable que me crispa los pelos. Bueno, todos tenemos esos placeres culpables (como yo que siendo rockero de corazón no puedo dejar de cantar las canciones de Miguel Bosé de los ‘80 ¡horroooooooor!)
Bueno, el punto al que voy es que tiene dos placeres culpables.El primero consiste en ser asidua telespectadora de las alfombras rojas de todo tipo de evento. Y no es de las personas como mi suegra o como lo fue mi mamá que se veían las alfombras rojas, el evento, el post-evento, los comentarios del día siguiente y los diarios al respecto. No, ella es fanática de las alfombras rojas SOLAMENTE. Es como si fuera al Burguer King y pidiera el Wopper Doble, me comiera las papas y me fuera del local dejando a hamburguesa. Pero bueno, ella lo disfruta así y si es feliz, yo también.
Es el otro placer culpable el que me deja algo agotado. Le encantan los programas de farándula como PRIMER PLANO. Siendo alguien tan inteligente y tan asertiva, lo interpreto como un escape mental, en el que su cerebro descansa viendo la chimuchina farandulera que no tiene más que tongos y buitres del espectáculo. Y es cuando llega el bendito programa de los viernes cuando yo me sumo en una especie de resignación, porque ya vengo cansado de la semana y en estos días de invierno no me dan ganas de quedarme fuera de la cama cuando puedo estar calientito y por último dormirme si quiero a las diez de la noche. Es que la edad ya comienza a hacer mella en mi persona y definitivamente las trasnochadas no van mucho con mi estado actual. El tema aquí es que, al estar cansado, me quedo mirando la pantalla y consumo cada una de las notas que se suceden una tras otra mostrando las calamidades más grandes de farandulandia, con una se colocó pechugas nuevas, otro engañó a su mujer y a su amante con otra más, el que quiere ser famoso a costa de todos los demás y un eterno etc. del cual la Geisha es casi madrina y aparece en el estudio, en un móvil con una pantalla atrás donde sale si hija eliminada en “Pelotón” o en un contacto llorando desde su cama.
Una vez que entras en el mundo de farandulandia te involucras con los conflictos y asientes o disientes de las opiniones vertidas por todos y cada uno de los panelistas del tribunal de celebridades. Y para argumentar mejor el hecho se presentan como pruebas las notas preparadas para ese respecto, como las de Paula Escobar (no es pariente, por si acaso), donde me habla directamente a mí, como si me conociera, dándose ínfulas de saber todo sobre todos cuando habla sobre nada que le importe a nadie. Pero bueno, ese no es el punto que quiero rescatar en estas líneas. Lo que me ha sorprendido es el lenguaje completamente distinto que existe en este tipo de periodismo. Porque mientras en el periodismo regular la investigación y los hechos probados son lo más importante para dar a conocer una noticia, en el caso de los programas de farándula es la intriga, el rumor, el tongo y la tanga. Y no sólo eso. Si antes las mejores notas se armaban con las frases que se habían logrado a punta de esperas, averiguaciones, encontrones y desaguisados entre periodista y entrevistado, ahora las notas son sobre cómo esperan a que alguien atienda el citófono de una casa que puede ser la de la prima del periodista; o vemos como corren tras un auto, una camioneta furgón o hasta carruajes (sí, leíste bien) para lograr alguna frase, la que en la mayor parte de los casos se resume a una sonrisa, una levantada de ceja y un encogimiento de hombros como diciendo “no voy a hablar, pero gracias por seguirme”.
Y es que la farándula se basa en eso, en cazadores con micrófonos y presas que se dejan cazar y que cuando no las logran pillar, muy bien pueden llamar al cazador para decirles en qué restorán se van a encontrar con tal o cual animador de renombre. Y en periodistas que no logran ninguna frase y prefieren mostrar como corren detrás de un auto cada vez que les toca una bendita luz roja.
viernes, julio 31, 2009
Girly style
No sé si seré yo o es el sistema económico en el que vivimos, pero la publicidad me hartó hace bastante rato. Y es que no sólo tenemos que soportar el tener comerciales en la TV y la radio, sino también en los mails con los malditos SPAM; en internet con los popups que salen por todas partes, nos gritan que compremos, nos muestran videos y audios y nunca encontramos la puta “x” para cerrarlos; en los autos, las micros, las boletas de compra de las grandes tiendas, revistas, poleras, zapatillas, pañuelos, en las bolsas y todo aquello que tenga un espacio lo suficientemente grande para meter el logo o el nombre de lo que se quiere publicitar. Y aunque es algo con lo que hemos vivido toda nuestra existencia, me sobrepasa y me siento atacado. Es tanto que ahora mi amor electrónico es el DBOX, porque puedo pasar todos los comerciales con FFW. El problema es que durante la programación también meten las putas huinchitas de “siente la suavidad de…” o “todo mejora con…” ¡¡¡¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!
Bueno, mi mayor reclamo contra la publicidad en general es que nos están matando el amor idealista. Sí, porque cuando uno mira a una mujer y se siente atraído por ella, la ve perfecta, hermosa, única, irrepetible y sin mácula. El problema surge cuando a continuación ves un comercial en que una mujer dice que no puede ir al baño hace como dos meses y que le dieron fibra, la amiga y la mamá le dicen que todas están trancadas y que con el yogurt se les arregló todo, si parecen guaguas cagando todo el día. Entonces nuestra imagen de perfección se nos va al carajo. O cuando nos quieren convencer que todas se tiñen, como si el pelito hermoso que Dios les dio no fuese jamás el que ellas querían para su cuerpo. O cuando parece que todas fueran monos, si hay el triple de comerciales sobre productos para depilar frente a los de afeitar para hombres. Les encanta destruir todo el idealismo del amor puro hacia las féminas con un “¿preocupada por dejar alguna marca? ¡no con la nueva toalla higiénica!” ¡Ay! ¡por favor, se los ruego! todos sabemos que las mujeres son seres humanos que sudan, comen, defecan y hacen todo lo que su cuerpo demanda. Pero, ¿por qué mierda nos bombardean con tanta información? ¿Acaso no ven que el idealismo se va a las pailas y ahora en vez de consolar a la mina que tiene dolor de ovarios sólo vemos un tampón con piernas o a un grupo de minas que le miran el pantalón a ver si se le pasó la toalla?
Por favor, señores publicistas, devuélvannos el amor idealista, ese de la mujer en el balcón de su casa que mira la luna queriendo alcanzarla con sus manos, sin que nos demos cuenta de si sus axilas necesitan el nuevo desodorante con brillo porque son más oscuras de lo normal.
jueves, julio 02, 2009
Víctor, el cesante
Cuando Chile se había abierto hacía sólo unos años a la democracia, momento en que las arcas de instituciones como Codelco eran vaciadas hacia cuentas en Suiza y cuando el grunge gemía sus últimos estertores antes de morir irremediablemente a manos de la música bailable y las Boybands, Víctor encontró una mina de oro.
Sí, Víctor Gutiérrez, el rechonchito periodista que no había logrado gran reconocimiento nacional hasta ese entonces, supo que el padre de Jordi, uno de los niños que vivían con Michael Jackson en su casa de Neverland, había demandado al rey del pop por abusos sexuales contra su hijo.
El caso se convirtió en la bandera de batalla de las agrupaciones contra la pedofilia, se le criticó al cada vez más blanco ídolo musical que quisiera vivir como niño entre niños, se hablo del maltrato psicológico que esos pequeños tendrían y la perfidia que sufrieron por culpa del cantante de casi 40 años, al abusar de ellos e intimidarlos con su dinero y poder.
Así, Víctor viajó a USA y se colocó a las órdenes de la verdad completa y dura, buscando los testimonios de todos aquellos que se vieron involucrados excepto, claro está, de Michael Jackson. Y escribió un libro al respecto, detallando los escabrosos detalles, las tocaciones, el cómo los embriagaba y un cuanto hay de intimidades que el padre de Jordi y algunos cercanos le contaron con lujo de detalle. Y Víctor, diligente, anotó todo en su libretita de Clark Kent.
Cuando Jackson decidió que no iría a juicio, porque eso le destruiría su imagen, el padre de Jordi aceptó un arreglo extra-judicial por 22 millones de dólares. Y Víctor comprendió la horrible verdad: Jackson era culpable de todo. Claro, había pagado por el silencio de estos inocentes que prefirieron el dinero a ver su vida llena de cámaras y a la inseguridad frente a lo que podría llegar a hacer en un juicio el malévolo y plomo cantante.
Cada año que pasó, Víctor dio entrevistas a canales nacionales y extranjeros y siguió publicando. Jackson supo de ésto y se cansó; durante 1997 realizó la demanda en su contra y el jurado apoyó al artista, obligando a Gutiérrez a pagar 2,7 millones de dólares, los que debía entregar en un plazo máximo de 10 años. Víctor fue cauto, se calló un par de meses, pero volvió a la carga hasta el día de hoy, destruyendo la imagen de Jackson, buscando desentrañar lo más oscuro del cantante y por sobretodo vender, vender y vender. Y por supuesto, no pagó un sólo dólar.
Así fue como Víctor se encontró con la muerte de Jacko. El rey del pop había muerto en su casa, después de las arduas jornadas de ensayo para sus 50 shows de regreso en Londres. Y claro, lo invitaron a Primer Plano, el estelar de CHV. Y el regordete periodista se sentó con su parsimonia y acidez habitual a criticar al fiambre sin importar que aún no se sabía la causa de su muerte o qué iba a pasar con sus hijos. No, Víctor, saboreaba su momento; sacó de debajo de la manga una carta nueva: un video que sólo se podía exhibir durante ese programa, ya que era un documental inglés y los derechos eran por esa noche y nada más. Las imágenes mostraban a Jackson feliz, jugando con un grupo de niños que lo empujaban a la piscina, que se escondían entre los árboles, un Jacko radiante, como pocas veces lo hemos visto en sus apariciones públicas. Jackson jugaba y reía, y los niños también. Pero Víctor nos abría los ojos, apuntaba al negro-blanco diciendo que estas actitudes eran las de un pederasta, que esos niños no sabían lo que les pasaría, que era propio de un enfermo estar feliz sólo con niños. Víctor se sobó las manos por última vez y sonrió mientras sentenciaba: ""Es un alivio para los niños que iban a venir, los del coro que él estaba pidiendo, niños de dos razas. Yo sabía que iba a haber problemas otra vez, y también por el hijo mayor, que era un niño en riesgo que no iba al colegio, que no tenía acceso a jugar con otros niños, no tenía derecho a amigos, no tenía derecho a estar en lugares públicos, entonces siempre lo vimos como un riesgo" y terminó diciendo "Aquí los que descansan son los niños".
Bueno, ayer todos supieron la verdad. Jordi, quien no lleva aquel nombre ya que se lo cambió para cuidar su persona de los ataques e insultos que le proferían los fanáticos de Jackson, dio un comunicado. Su conciencia, ese Pepe Grillo que pocos tenemos sobre el hombro, le hizo hablar. Y lo que dijo dejó a todo el mundo molesto, enojado y con una sensación de desazón muy grande. Jordi se desdijo de cada una de las acusaciones que había formulado contra el cantante. Nunca en su vida se sintió atacado, Michael no le tocó un pelo, no hubo abusos ni pedofilia. Jordi dijo que todo había sido una idea de su padre para sacarle dinero al artista de la piel albina. La conciencia, esa cosa que nos molesta tanto, estaba dando un último adiós a Jackson, lavando su imagen de toda la mierda que se le lanzó por años.
Y Víctor enmudeció. No ha vuelto a aparecer. No ha hablado en ninguna radio, los canales no lo han ubicado. Parece que la tierra nos hizo un favor y se lo tragó. Tal vez la vida es justa después de todo, porque cuando Víctor pensó que podría hacer aún más negocio, que sus declaraciones marcarían la pauta en las futuras biografías del cantante, en que su libro se volvería a editar y en que sería la voz cantante de la causa contra los artistas que se creen dioses, llegó la declaración de Jordi que tiró todo por tierra.
Ahora me lo imagino solo, en una habitación de su casa, sentado sobre la pila de libros que nunca va a poder vender.