sábado, febrero 24, 2007

La Periodista

Hace tiempo que estoy chato de una persona que ocupa la televisión para su labor de "periodista" y que realmente no aporta en nada. Me refiero al ente andrógeno de Pamela Jiles.
Esta tipeja que se llena la boca con su frase de"soy periodista" o "yo, como periodista..." ha ocupado la pantalla de nuestra televisión criolla para decir una tonelada de sandeces, atacar a destajo a todo el mundo y para refregar su gastado y amarillento cartón de periodismo que a nadie le importa en lo absoluto. Se jacta de haber trabajado en Informe Especial, programa del cual la echaron por floja, por dejar que su equipo le hiciera la pega y ser completamente despótica con ellos. Presume de haber cambiado el periodismo, de enfrentar a la dictadura, cuando ella misma no se atrevió a usar la pantalla de IE para hacer las denuncias de las cuales tanto habla. Ella misma cree que marcó un hito con su "estilo" con esa forma casi drogada de hablar, con la mirada perdida y con una mueca que asemeja un aire de superioridad, el cual sólo le alcanzó para hacer un programa en el que invitaba a sus entrevistados a bailar mientras les preguntaba idioteces (y no fue un piloto, salió al aire).

Esta mujer, sin ningún valor periodístico, volvió a la palestra por escribir un libro sobre las experiencias sexuales de las chilenas, que no resaltó por su contenido sino por la foto de su trasero con una inmensa pluma rosada que pasaba entre sus carnes. Eso la llevó a programas de toda índole, donde su absurda perorata del periodismo se hizo escuchar de nuevo ante nuestros oídos algo cansados de tanta verborragia vacía.

De ahí no ha parado. Se ha paseado por distintos canales con su pose de crítica social, de transgresora al peo, cayendo en el programa de farándula del SQP, donde tanta sandez es apoyada por su equipo.

Hoy rayó en la estupidez máxima. Atacó a Gustavo Ceratti por tocar un "rock de derecha" y "se parte de la dictadura que dio muerte a 30.000 personas". Perdón, pero el haber tenido la oportunidad de surgir en la música durante los últimos años de un régimen dictatorial en Argentina y seguir con su carrera durante el resto de los periodos democráticos sucesivos, no lo convierte en un tipo que apoya a las dictaduras. También tocaba con mucho éxito en esos años Fito Páez, Riff, Sumo, Virus y el resucitado Carly García, ninguno de los cuales es catalogado de apoyar una dictadura. La única razón por la que Ceratti y el resto surgió fue por la prohibición de escuchar música en inglés. Además si es por tocar en tiempos de dictadura, deberíamos decir que todos los grupos chilenos de los 80's, incluidos los Prisioneros, al haber sido famosos, apoyarían al régimen; cuanta mentira tendrían estos dichos ¿no?.

Otro que la secunda es JM Villouta, un tipo amargado que ataca demasiado en la forma, pero sin ningún fondo en especial.

Este "periodismo" que tanto han difamado al llenarse la boca con él y que enlodan cada día en un programucho de farándula donde el tema más importante es si el implante de silicona de alguna modelo es mejor que la operación de nariz de tal o cual animadora, es lo que me enfada sobremanera. Porque la mierda en pantalla ya es suficiente, no necesitamos ver a estos escarabajos que viven de la misma mierda, lanzando ataques y escudándose en su cartón de periodista.

5 comentarios:

Marive dijo...

Mmm... te apoyo con lo de la Jiles, pero no sé que tanto con Villouta. Tuve la oportunidad de leer muchas veces su blog (antes de que se hiciera conocido) y es un tipo bastante centrado. No podemos olvidar que los personajes que se crean tienen éxito y por ello siguen existiendo, aunque la mierda ya nos llegue al cogote, es lo que el vulgo desea ver...

Anónimo dijo...

Soy periodista, joven, y en mi corto andar por los caminos de esta profesión me he dado cuenta de que abundan más los espectros o personajes como Pamela Jiles.
Es común encontrarse con ellos desde la facultad. Por eso, encuentro que en este caso específico a ella se le perdona sólo por ser un "rostro" de la TV, que a mi modo de ver, más que un profesional en correcto ejercicio, es una "arlequín" más que forma parte de un circo.
Lo de Villouta me parece desastroso. Yo antes leia su blog y admiraba su sentido puro de decir las cosas. Sin embargo me he decepcionado absolutamente de sus comentarios en el programa SQP.
Lo último que escuché fue decir que encontraba muy "inteligente y correcta en el periodismo" a Daniella Campos.
Si eso es ser reconocida en el medio, prefiero continuar con mis proyectos independientes y sin "nombre artístico".
Pauly P. G.

carlos dijo...

Creo que en realidad la mayoría del periodismo chileno ha caido en una chavacanismo exagerado, producto principalmente de la pobreza cultural que tiene nuestro país hoy en día.
No creo que Pamela Jiles (No entiendo por que le pusieron un es final), sea la única culpable, sino que estamos mal todos, porque de una o de otra manera somos nosotros quienes le damos de comer a estos personajes.
No puede ser que canales como el 13, que intentaron realizar un matinal sin farándula les haya ido tan mal en tan poco tiempo. A parte de una pobreza en cuanto a la calidad del programa, la cual no me encuentro habilitado para emitir, creo que hay un tema de trasfondo más importante que es el que menciono en el párrafo anterior.
Por otra parte en el periodismo escrito, el tema es similar. Que me importa que Amalia Granatta se haya acostado con tal o cual, es su problema y no el mío.
Esta sociedad es el problema, y no es simple.

Pablo dijo...

Hola tocayo Pablo, hace algunos días yo escribí sobre un tema vinculado (el nexo entre televisión, farándula y política) y me permití hacer un link hacia este artículo, pues concuerdo plenamente con la crítica a Pamela Jiles y su "cagada fuera de tiesto" de acusar a la música de Cerati de ser un rock de derecha.
A ver si te das una vuelta, saludos, Pablo.

Pablo Escobar dijo...

gracias por tu comentario, tocayo. Estaré visitando tu blog!