lunes, mayo 28, 2007

El colmo de los colmillos

Es probable que en el mundo no exista un juego más hermoso y lleno de matices como el fútbol. Sé que suena horrendamente machista y arcaico, pero para mí el fútbol es uno de los deportes más entretenidos de ver y que realmente despierta todas las pasiones.

Este deporte tiene la gracia de hacer que distintos países disputen un mundial, cada cuatro años, que paraliza al mundo. Una fiesta a la cual nadie queda ajeno y que en su próxima versión visitará Sudáfrica.

Lo que más me gusta del fútbol es el mundial y por ende las clasificatorias para éste (nótese que escribí clasificatorias y no eliminatorias; es parte de mi campaña antiderrotismo del fútbol chileno). ¿Porqué me gustan las clasificatorias? Porque el aspecto de local y visita se ve en toda su magnitud. Uno puede ver partidos en que el local arrasa por su calidad o porque su estadio está a mayor altura que la que están acostumbrados sus adversarios; o porque sencillamente el frío, la humedad o el calor son parte de los factores que acosan a los visitantes a estos encuentros.

Debo reconocer, muy a mi pesar, que somos regulares en esto del fútbol mundial. Tenemos, además, a dos de las mejores selecciones del mundo en esta parte del mundo, las cuales nos arrasan cada vez que pueden. Pero de todas maneras los matices geográficos y de la idiosincracia de los pueblos hacen que los milagros se den.

Es por esto que lo que hoy he escuchado en las noticias lo encuentro el colmo. No es posible que tanto brasileños como argentinos necesiten de otra ayuda extra, teniendo el talento y la capacidad con que cuentan en sus respectivas selecciones. Sucede que ahora la FIFA (grupo de maleantes con corbata) decidieron que los partidos de las clasificatorias no se pueden jugar en lugares a mayor altura que 2500 mtrs. Perdón, pero casi toda Europa y África no están a esa altura... Asia no cuenta no selecciones que graviten al momento de clasificar a un mundial, por lo que nuestras miradas se dirigen a los únicos verdaderamente beneficiados con esto: Brasil y Argentina. Claro, a los lindos no les gusta jugar en La Paz o en Quito, se apunan y no pueden ganar por goleada y se deben conformar con un 1-0 o un empate... qué pena, cuando todos lo otros partidos son pan comido.

No entiendo. Los pobres bolivianos no podrán jugar en su país como local. ¡Cómo es posible que se margine a un país por vivir muy arriba! Se aducen problemas físicos, que podrían atentar contra la salud de estos profesionales, pero ¿cuantos jugadores han muerto en La Paz? CERO. Recuerdo que en Europa hace un par de años los jugadores caían muertos en la cancha, pero nadie sacó una ley para no jugar durante las olas de calor...

Así que estoy furioso. La FIFA no puede ser tan déspota, manipuladora y parcial como siempre lo ha sido. Esto debe cambiar. No sólo por Bolivia, Ecuador o Colombia, sino también por todos los que nos hemos visto afectados por sus arrebatos de favoritismo. Nadie recuerda ya que el escándalo del Cóndor Rojas fue en Brasil, con casi puros brasileños involucrados, en un partido que Chile empataba allá y dejaba muy aproblemado a Brasil para clasificar a Italia 90. Que rara forma del Cóndor de ayudar a Chile... y la FIFA deja marginado a Chile por 2 mundiales. ¿Raro, no?. O la goleada que necesitaba Argentina el ’78 para llegar a la final y que extrañamente se produjo exactamente igual a lo que aspiraban...

La mafia del fútbol hace rato que empaña este hermoso deporte. Ya es hora de sacar tanta maleza y tener un pasto para jugar como la gente.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Leo con gran entusiasmo tus cronicas...son bastantes buenas y sobre todo simpáticas..Ahora con respecto a este artículo en especial, creo que eres demasiado bondadoso con el futbol chileno..
(Fernacool)

Marive dijo...

...Pienso igual, mi estimado, nuestro fútbol no es regular, es pésimo, lleno de estrellitas como Pinilla y compañía que no hacen nada donde los pongas o bien hacen maravillas en clubes extranjeros, pero llegando a Chile se les desinfla el tema (quizás porque la plata tiene otro sabor en el extranjero) y solo entregan un es
pectáculo deslucido, la sombra de lo que es afuera.
Cierto que el tema es medio déspota, pero que más puedes pedir, Vito Corleone nos penará de aquí a la eternidad...

Pablo Escobar dijo...

jajaja, gracias por los comentarios!